135 años de historia libros de visitas de la orden de santiago. Cuaderno 4

Autor: Enrique Lillo Alarcón
ISSN 2386-5172 - Serie: XV-20
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Enrique Lillo Alarcón
Autor: Enrique Lillo Alarcón

LA MOTA

Visitación realizada el jueves 15 de Octubre de 1478.

Son los visitadores:

Ruy Díaz de Cerón, comendador, primo del Maestre don Alonso de Cárdenas.

Pedro González de Calvente, comendador.

Alfonso Fernández de Rivera, provisor, capellán del Maestre.

Acompañantes:

Ruy Díaz de Vega, vicario del visitador Pedro González.

Diego de Calvente, bachiller.

Alfonso Pajes, alguacil de la visitación.

Los visitadores habían sido nombrados en el Capítulo General de la Orden, celebrado en Azuaga, desde el 27 al 30 de Noviembre de 1477, donde también es nombrado Maestre general don Alonso de Cárdenas, tras la cesión del cargo por el rey Fernando, quien era el administrador, y por la módica cantidad de tres millones de maravedís anuales.

Los visitadores llegan a La Mota un jueves 15 de Octubre de 1478, intentan entrevistarse con el alcaide Juan de Vitoria, pero no se encontraba allí, más tarde, el 17 de Octubre, se presenta en Los Hinojosos de la Orden. En su lugar encuentran a Alfonso Sánchez de Manjavacas, vecino de La Mota, quien había arrendado la alcaidía a Juan de Vitoria.

Siguen el proceso acostumbrado que se realiza en todas las visitaciones, hacen reunir a los alcaldes, regidores y hombres buenos de la villa, a quienes presentan los poderes que les ha concedido el señor Maestre, estos los aceptan con la debida reverencia y juran obedecer en todo lo que se les mande. Luego hacen pregonar, al portero de la villa, si hay alguna persona que haya recibido agravio del alcaide, de los suyos, de los alcaldes mayores o de otras personas, que se acerquen hasta ellos para que puedan hacerles justicia. 

La alcaidía de La Mota - Villanueva

Estaba formada por La Mota, Villanueva de Alcardete, El Quintanar y La Puebla de don Fadrique.

No se sabe con certeza cuando se constituyó esta alcaidía, ni porqué estaba formada por estas cuatro villas. La alcaidía dependía directamente de la mesa maestral, es decir del Maestre, yendo las rentas, que se obtenían, a parar directamente a las arcas del mismo, éste, a su vez, ponía a su cargo un alcaide que la dirigía en su nombre. No deja de ser una situación singular, ya que el estado normal era que las villas estuviesen controladas por un comendador, al mando de una encomienda, quien controlaba las rentas y gobierno de una determinada zona, a veces formada por varias villas. 

Al contrario de lo que se pueda pensar, la alcaidía suponía un tipo de gobierno beneficioso para las personas que vivían en ella, los comendadores abusaban con cierta frecuencia de su cargo, cobraban diezmos que no correspondían y actuaban en su beneficio, perjudicando notablemente a los pobladores de las encomiendas, mientras que la alcaidía, al depender directamente del Maestre, estaba más controlada y los abusos, aunque existían eran menores.

En 1478, el alcaide era Juan de Vitoria, había sido nombrado por el Maestre don Juan Pacheco (fallecido en 1476), por renuncia del anterior alcaide Sancho de Ludueña, quizás porque Vitoria fuese más maleable a sus intereses, lo que justificaría dicha renuncia. Este modo de proceder, de Juan Pacheco, fue una constante durante toda su vida, entregando y quitando cargos a su conveniencia. Este mismo Maestre había modificado la alcaidía de modo extraño, nombrando un comendador en Villanueva de Alcardete, García de Osorio, pero manteniendo el alcaide.

El apellido Sánchez-Manjavacas

Juan de Vitoria no se encontraba en La Mota en el momento de la visitación, probablemente vivía en Villanueva, aunque sabemos que poseía tierras en el término de  La Mota por visitaciones futuras. Había alquilado la alcaidía, este año, a Alfonso Sánchez de Manjavacas, por la cantidad de 17.000 maravedís, quien se ocuparía de cobrar las rentas y quedarse con la parte que le correspondía al alcaide, de donde deducimos que los beneficios adicionales debieron ser bastante rentables, ya que la cantidad pagada por el alquiler era elevada.

Creo que del apellido Sánchez de Manjavacas, deriva el actual Sánchez-Manjavacas, al igual que del apellido Sánchez de Quintanar, derivaría el de Sánchez-Quintanar.

Las rentas de la alcaidía

Los visitadores solicitan a Alfonso Sánchez de Manjavacas, la copia de las rentas, quien las entrega de buen grado y jura que son ciertas:

Villanueva de Alcardete

  • Se paga el diezmo de los salarios de los mozos, 1.000 maravedís.
  • Se paga el diezmo de lo que se recoge de garbanzos y matalauva. Este año han sido 2 fanegas de garbanzos, 350 maravedís.
  • Pagan el diezmo los mesegueros, boyeros, vinateros, vaquerizos, yoguerizos, porquerizos y del humazo y horno. Paga, el vecino que ara, 5 celemines de trigo de la medida pequeña, el vecino que no labra, paga la mitad. Se cobró, este año, 55 fanegas de trigo, el precio de la fanega es de 100 maravedís, por tanto se cobró una cantidad de 5.500 maravedís.

Los Libros de Visitas, nos dan una información muy importante de las ocupaciones de los pecheros. En Villanueva existían: mesegueros, guardas de las mieses; boyeros, de los bueyes; vinateros, de las viñas; vaquerizos, de las vacas; yegüerizos, de las yeguas, porquerizos, de los cerdos.

Celemín, cada una de las 12 partes en que se divide la fanega, equivalente a 4,625 litros, siendo la fanega 55,5 litros. Se dice celemín de la medida pequeña, porque el recipiente de madera donde se medía el grano, se enrasaba con un rodillo, para dejar el grano justo hasta los bordes del mismo; para el celemín de medida grande, no se enrasaba, por tanto el grano sobresalía, en forma piramidal, del recipiente.  

Diezmo de humazo o del humo, tributo que pagaba el pechero por tener un hogar habitado o fuego, por extensión tributo de cada una de las casas solariegas.

Diezmo de horno, tributo por tener un horno en la vivienda.

  • Penas, calumnias, mostrenco, abintestato. Por un desposorio, hubo de penas este año 1.500 maravedís.

Penas y calumnias, multas judiciales que se imponían por infracciones cometidas.

Mostrenco, adjudicación de bienes inmuebles que quedaban sin dueño.

Abintestato, adjudicación de bienes de la persona que moría sin dejar testamento.

  • Además, tiene de renta la alcaidía, el cuarto de cinco molinos que están en el río Cigüela, que se llaman: el Asporilla, el Aceña, el Climente, el Habuba y la Trapera. Rentaron todos este año hasta la fecha de la visita, 25 fanegas de trigo, a 100 maravedís la fanega, hacen 2.500 maravedís, quedando pendiente la suma que renten hasta la fecha de Navidad.

En Villanueva de Alcardete, el año 1478, se obtienen unas rentas de 10.850 maravedís, más la suma pendiente de los molinos.

La Puebla de don Fadrique

  • De hornos y humadas, cada vecino que labra, 5 celemínes de trigo de la medida pequeña; el que no labra, la mitad. Este año rentó 18 fanegas de trigo, a 100 maravedís la fanega, son 1.800 maravedís.
  • Penas y calumnias. No renta nada este año.

En La Puebla de don Fadrique, el año 1478, se obtienen unas rentas de 1.800 maravedís.

El Quintanar

  • Tiene la alcaidía los diezmos de teja, lo que demuestra una incipiente industrialización, en la fabricación de tejas para la construcción. 
  • También tiene los diezmos de ocupaciones de pecheros: porquerizos, yegüerizos, mesegueros, vinateros y vaquerizos.

Los diezmos anteriores, proporcionan a la alcaidía unas rentas de 500 maravedís.

  • Tiene penas y calumnias, pero parece que no rentó nada.

La Mota

  • Tiene la alcaidía el diezmo de ocupaciones: vinateros, mesegueros y porquerizos, pero al contrario de los otros lugares, no pagan éstos el diezmo del pan y dinero que reciben como salario. Este año se obtuvo de renta de diezmo, una fanega y media de cebada, y una fanega de trigo. El precio de la fanega de trigo es de 100 maravedís, y la cebada se paga a 50 maravedís, por tanto se obtiene una renta de 175 maravedís.
  • Tiene el diezmo de ánsares, pollos y lechones, renta este año 800 maravedís.
  • El diezmo de la teja que se fabrica, este año, es de 2.000 maravedís. Si comparamos con la fabricación de tejas de Quintanar, en La Mota se fabrican más de cuatro veces su valor, lo que afirma la industria alfarera tan importante, que desde sus inicios se desarrolló en nuestro pueblo, hasta la actualidad.
  • La alcaidía es propietaria de 25 fanegas de tierra, distribuidas en 7 terrenos. Se ha cobrado, por ellas, diezmo y terrazgo, ya que algunos terrenos se han labrado, por lo que han rentado 15 fanegas de cebada, a 50 maravedís la fanega, son 750 maravedís.

El terrazgo es el impuesto que paga al propietario, la persona que labra la tierra. Una fanega de tierra equivale a 6.439,56 m2, por tanto la alcaidía era propietaria de 16 hectáreas en el término de La Mota.

  • La alcaidía es poseedora también de las rentas del portazguillo, este año han proporcionado 500 maravedís.

El portazguillo era un impuesto que se cobraba en las puertas de entrada de las villas o castillos, a los foráneos que venían a vender productos al pueblo o que sacaban productos comprados en él. Este impuesto induce a pensar, y casi con total seguridad fue así, que La Mota estaba rodeada por una cerca de piedra o tierra, con sus puertas de acceso, en una de estas puertas se cobraría el portazguillo. Era responsabilidad del portero de la villa, el control, la vigilancia, el cierre y la apertura de las mismas, manteniendo al pueblo seguro y libre de robos, durante la noche.

  • También cobra las rentas del diezmo de los cántaros. Lo que abunda en lo ya dicho, sobre la incipiente industria alfarera de La Mota.
  • Como el resto de pueblos, pertenecientes a la alcaidía, tiene las penas y calumnias.

En La Mota, el año 1478, se obtienen unas rentas de 4.225 maravedís.

Total de rentas de la alcaidía, el año de 1478, se cifra en algo más de 17.375 maravedís. 

Como Alfonso Sánchez de Manjavacas, tenía arrendada la alcaidía en 17.000 maravedís, solo le queda líquido algo más de 375 maravedís. Tanto esfuerzo de cobrar y controlar diezmos, para tan poco dinero, lo que me hace pensar en que tendría algún otro tipo de beneficio, que se escapa a nuestro control.

La fortaleza de La Mota

Después de revisar las rentas de la alcaidía, los visitadores, junto con el concejo, acuden a ver la fortaleza de La Mota, situada en el cerro de la villa.

La comitiva toma la calle del castillo, atraviesa la cerca por la puerta del portazgo, el portero se asegura que tienen franco el paso, y suben hasta los restos de lo que fue una imponente fortaleza. 

Los visitadores escuchan las explicaciones del concejo. Fue destruida por el concejo de La Mota, por orden del segundo marqués de Villena, don Diego López Pacheco, hace unos tres años, lo que nos lleva al año de 1475, año de comienzo de la guerra de sucesión castellana, entre Isabel y su hermanastra Juana la Beltraneja. El partido de Juana era, sobre el papel, el más poderoso de la contienda, formado por el rey de Portugal Alfonso V, el arzobispo Carrillo y el marqués de Villena, Diego López Pacheco, finalmente quedó vencido. Al comienzo de la contienda, Diego López Pacheco, no vería con buenos ojos, una fortaleza tan cerca de su señorío de Belmonte, por tanto, en previsión que algún caballero, tropas de la Orden al mando del Maestre don Rodrigo Manrique o de los reyes, se instalasen en esa fortaleza, desde donde podrían hostigar con facilidad sus posesiones, mandó destruirla. El alcaide de La Mota que mandó derrocar la fortaleza, fue Pedro Martínez de Casabermeja, que a su vez era criado o pertenecía a la gente de su padre, el primer marqués de Villena, don Juan Pacheco.

En el año de 1465, el 5 de Junio, se produce la "farsa de Ávila", una serie de nobles castellanos, descontentos con el gobierno y favor que Enrique IV prestaba a Beltrán de la Cueva y a los Mendoza, deciden deponer al rey y nombrar en su lugar al príncipe Alfonso, de 13 años de edad. Comandados por don Juan Pacheco, montan un tablado donde ponen un pelele de madera, representando a Enrique, vestido de luto y con los atributos del rey, la corona, la espada y el bastón de mando. Le acusan de simpatizar con los infieles y de homosexual, y por tanto dicen que su hija Juana no es suya. Después de celebrar la misa, los rebeldes leen en público las acusaciones, el arzobispo de Toledo Carrillo, le retira la corona, el conde de Plasencia Álvaro de Zúñiga, le quita la espada, el conde de Benavente Rodrigo Alonso Pimentel, le quita el bastón de mando, finalmente Diego López de Zúñiga lo tira al suelo, le increpa y le grita ¡A tierra, puto!. El pueblo presente, llora y exclama que el rey ha muerto, siguiendo la farsa. Inmediatamente suben al príncipe Alfonso y lo proclaman rey, como Alfonso XII. Tuvo un breve reinado ya que murió en Cardeñosa, el 5 de Julio de 1468, Juan Pacheco tenía todo el dominio sobre él y sobre el gobierno que ejercía, logrando que le nombrase Maestre de la Orden de Santiago, por tanto con dominio directo sobre La Mota, y a su hermano Pedro Girón, Maestre de la Orden de Calatrava.

A la vista de los anteriores sucesos, no es extraño que este Pedro Martínez de Casabermeja, fuese favorecido en varias ocasiones por el príncipe Alfonso, a través de la mediación de Juan Pacheco, con el nombramiento y confirmación como alcaide de La Mota y la concesión de unas rentas:

  • El príncipe-rey don Alfonso, estando en Valladolid, el 31 de Julio de 1465, nombra alcaide de La Mota a Pedro Martínez de Casabermeja, criado del marqués de Villena, y le da en concepto de salario todas las rentas que la Orden de Santiago poseía en Carmona y Palma.

     [Cat. medieval Archivo Municipal de Carmona, 315, Manuel González Jiménez]

     Tumbo, Provisiones Reales, siglo XV, II.

  • En Valladolid, a 13 de Agosto de 1465, nombramiento de alcaide de La Mota a favor de Pedro Martínez de Casabermeja, criado del marqués de Villena. 

     [Cat. medieval Archivo Municipal de Carmona, 317, Manuel González Jiménez].

  • Estando el príncipe-rey Alfonso en Ávila, el 15 de Noviembre de 1465, manda a los concejos de Carmona y Palma que entreguen a Pedro Martínez de Casabermeja, las rentas de los donadíos que la Orden de Santiago poseía en estas villas.

     [Cat. medieval Archivo Municipal de Carmona, 320, Manuel González Jiménez].

     Copia incluida en las AC, 1466, julio 28.

  • Baeza 20 de julio de 1466. El marqués de Villena ruega al concejo de Carmona que entregue a su criado Pedro Martínez de Casabermeja, el pan del donadío del Silvar, del que le había hecho merced el rey.

     [Cat. medieval Archivo Municipal de Carmona, 336, Manuel González Jiménez].

      Provisiones Reales Varios, siglo XV, II

  • Baeza 21 de julio de 1466. Poder de Pedro Martínez de Casabermeja, vecino de Sevilla, a favor de su hijo Lorenzo Martínez al que nombra recaudador en Carmona de las rentas de los donadíos que la Orden de Santiago tenía en la villa.

     [Cat. medieval Archivo Municipal de Carmona, 338, Manuel González Jiménez].

      Copia incluida en AC, 1466, julio 28 

[Las tres referencias pertenecen al libro "El príncipe don Alfonso y su itinerario ...", D. Juan Torres Fontes]

Esta situación de poder sobre la fortaleza, la sumisión y obediencia que debía a Juan Pacheco como criado, harían extremadamente fácil la destrucción de la misma.

La guerra de sucesión, fue el fin de muchas de las fortalezas que se habían construido como defensa de los moros, en los tiempos en que La Mancha era lugar fronterizo, habiendo campeado durante más de dos siglos en estos lugares.

¿Dónde estaba situada la fortaleza?

Los visitadores vieron sus restos en 1478, dicen que se encuentra en el cerro de la villa.

En el Libro de Respuestas del Catastro del marqués de la Ensenada, realizado en La Mota el 27 de mayo de 1752, cuando se refieren las rentas que cobra la alcaidía de Aguilarejo, se dice expresamente que uno de los 15 molinos, que están situados en las lomas y rivera de la villa, paga el mencal, consistente en 2 fanegas de trigo, que a su valor de 18 reales la fanega, son 36 reales. Este molino pagaba el mencal, por estar situado en el espacio que ocupaba el castillo.

El tiempo borró la memoria, pero debemos recuperarla. Una suposición, que comparto con José Manuel González Mujeriego, si tomamos la calle del Castillo, cruzamos la carretera y giramos a la derecha, llegamos hasta una plataforma en las faldas del monte, allí parece existir un camino antiguo que sube hasta la derecha del Zurdo, siendo el punto más alto de La Sierra y punto geodésico. Creo que allí pudo estar la fortaleza de La Mota.

La tercia del Maestre

El concejo tiene poder sobre veinte tinajas, son de la tercia del Maestre. Si alguna se rompe, el concejo está obligado a reponerla. Aunque no se define aquí con claridad, es muy probable que estuviesen instaladas en el edificio de la Tercia.

El horno de poya

Los visitadores vieron en el pueblo, una casa destruida que era un horno de poya. Pertenecía a la encomienda de Mirabel, en la que también estaba encuadrada la villa de Miguel Esteban, el comendador era, por entonces, Juan de la Panda el Viejo.

El horno de poya lleva destruido desde hace unos 4 años, es decir, desde el año 1474, según lo que les dice el concejo.

Para arreglarlo y permitir a los habitantes de La Mota que pudieran cocer el pan allí, mandaron pregonar por el pueblo que se ofrecía en censo. Alfonso Sánchez de Manjavacas ofreció a los visitadores una renta de 600 maravedís anuales, por el censo del horno, quienes aceptaron para que tuviera el alquiler durante toda su vida.

De todo esto, los visitadores informaron al comendador Juan de la Panda, cuando lo encontraron en Cuenca.

Los hornos de cocer pan, llamados de poya, se instalaban en las villas para facilitar a los pobladores que pudieran cocer su pan. Se llamaban de poya debido a que se pagaba, en ellos, el impuesto del mismo nombre, consistente en entregar una parte del pan que se cocía o su equivalente en maravedís. Normalmente, con una fanega de trigo se obtenían unos 48 panes, de los que se entregaban de 2 a 4 panes como impuesto de poya.

Se construían en una casa de cuatro paredes, con tejado, la mitad de atocha y la otra mitad de tejas, en su interior se instalaba el horno. Cerca del horno se ponían poyos de obra, o bancos y mesas de madera, para extender la masa; también servían para asiento en los tiempos de espera del cocimiento del pan, y dónde se comentarían todos los chascarrillos referentes a los sucesos más significativos del pueblo.

La dotación mas completa, estaba constituida por un hornero, encargado de proveer la leña y encender el horno, y por una encargada de cocer el pan, además de ayudar a las vecinas a extender la masa, preparar los panes, introducirlos en el horno con una pala de madera, vigilar la correcta cocción y finalmente retirarlos del horno.

Los vecinos, en sus viviendas, preparaban la masa de pan por la noche. Mientras, el hornero calentaba el horno con leña de encina, vigilando que se alcanzase la correcta temperatura. De madrugada el horno de poya estaba listo para recibir panes. Era una labor de las mujeres y sus hijas, bien de madrugada, 5 o 6 de la mañana, varias mujeres, pertenecientes a familias distintas, recorrían las calles de La Mota, con sus cestas de enea cubiertas con paños, hasta llegar a la casa del horno, preparaban los panes con la encargada, y antes de introducirlos hacían su marca en ellos, una cruz, unas listas, un sello..., de modo que al sacarlos no hubiese confusión de a quién pertenecía cada cuál. Esta medieval costumbre de los hornos de poya, se conserva en la actualidad, en las marcas que llevan los panes que compramos en las panaderías. Al mismo tiempo, las mujeres, con la masa sobrante de recortes, se preparaban pequeños dulces de harina, que comían mientras esperaban la cocción principal. 

Cuando terminaban recogían sus panes, entregaban la poya al hornero, y ya tenían pan para varias semanas. El hornero vendía el pan entregado, a otros vecinos que lo necesitaban, consiguiendo las rentas del horno.

Los hornos pertenecían a la Orden o a los comendadores, en menor medida a los concejos. Eran muy vigilados porque suponían unas rentas extras para las encomiendas, y ayudaban al repoblamiento de los lugares (la misma constante de la Orden en la Edad Media, conseguir que los lugares estuvieran poblados). En La Mota lleva destruido varios años, de ahí la preocupación de los vecinos y de los visitadores de la Orden.

El alcaide Juan de Vitoria

Los visitadores llegan a Los Hinojosos de la Orden, el día 17 de Octubre de 1478, después de haber estado los dos días anteriores en La Mota. Tras haber recorrido los cuatro pueblos que formaban la alcaidía, el alcaide no se presentó en ninguno de ellos, sin embargo aparece en esta villa.

Les muestra el título que certifica que es poseedor de la alcaidía, además de una carta firmada por el rey don Fernando, del tiempo en que fue administrador de la Orden. 

La carta del rey decía que, por su vida, la alcaidía de Villanueva - La Mota, la llevase, Juan de Vitoria, y que cuando éste muriese, pasara a poder de García de Osorio, comendador actual de Villanueva o los que le sucediesen en el cargo.

La carta del rey Fernando el Católico, hay que fecharla entre los años 1476 y 1477, período en que fue administrador de la Orden. Sucedió como administrador a don Rodrigo Manrique, a su muerte, y dejó el cargo hacia finales de agosto de 1477 en favor de Alonso de Cárdenas, un poco antes del Capítulo General de la Orden, que se celebró en Azuaga, después que Cárdenas le diese el compromiso de entregar tres millones de maravedís anuales, para proveer los castillos fronterizos con el reino de Granada.

Acto final de la visita

Los visitadores acuden a visitar al alcaide Juan de Vitoria, quien les recibiría según el protocolo acostumbrado, con el hábito de la Orden y la capa que se usaba en los Capítulos Generales. Él les responde que cumple, guarda, reza y ayuna, según está establecido en la Regla de la Orden y como era mandado.

La alcaidía no sirve al señor Maestre con lanza laguna, los visitadores lo escriben en la relación de la visita para que esté informado, y se modifique según ordene el Maestre.

En años anteriores, concretamente en el Capítulo General celebrado en Uclés en 1440, la alcaidía de Villanueva - La Mota, contribuía al servicio del señor Maestre con una lanza, por circunstancias desconocidas, en este año de 1478, el alcaide no había estimado el servicio de la lanza.

La lanza era el servicio al que estaban obligados los comendadores y alcaides de la Orden, consistente en tener preparada una armadura, caballo y las armas correspondientes, para asistir al Maestre cuando lo requería, en las guerras y algaradas que se hacían contra los moros. Estaban obligados a tenerlas en perfecto estado de uso. Era, casi obligado, que el día de San Juan, los caballeros vistiesen sus armaduras y mejores galas, se presentasen en la plaza del pueblo e hicieran alarde de su poder.

Las encomiendas y alcaidías estaban obligadas a entregar la décima al señor Maestre, consistente en la décima parte de las rentas que obtenían en sus encomiendas. Juan de Vitoria, muestra a los visitadores una carta del Prior de Uclés, donde este se da por satisfecho con el dinero entregado por el alcaide.

 

 

MANJAVACAS

Visitación realizada el jueves 12 de Noviembre de 1478. (incluida en la visitación de Socuéllamos, perteneciente a la encomienda de Torre Vejezate).

Los visitadores realizan el mismo día la visita a Socuéllamos, Torre Vejezate y Manjavacas. Todos estos lugares pertenecen a la encomienda de la Torre Vejezate, por consiguiente, el lugar de Manjavacas aún no pertenecía a La Mota.

Cuando llegan a Manjavacas encuentran un lugar despoblado, no había vecinos en él, solo queda la casa de la encomienda, entran en ella y hacen la siguiente descripción:

La puerta principal tiene buenas puertas, cerradura y tranca por dentro.

El portal está hecho a dos aguas.

Según entran por la puerta principal, a mano derecha, hay una buena casa con su cámara, cubierta de teja y madera, puertas y cerradura. Tiene esta casa una cueva para guardar el vino. Junto a la casa, una cocina grande cubierta de teja y madera, con dos establos, uno de ellos hecho en colgadizo con sus puertas y cerradura.

Enfrente hay un palacio, encima de él hay una cámara para guardar el pan, con sus puertas y cerradura. Delante del palacio hay un portal, hecho en colgadizo, cubierto de teja y madera. En un extremo, en la parte alta, hay una cámara doble para guardar el pan, con su puerta y cerradura.

Según se entra por la puerta principal, a mano izquierda, hay un establo hecho en colgadizo, cubierto de teja y madera.

Cerca del establo, hay un trascorral con su puerta. En el trascorral hay un pajar, una casa cubierta de teja y madera, con sus puertas, que se usa como gallinero, hay también una tinada para guardar el rebaño y una casa, cubierta de madera, para los puercos. Al final del trascorral hay una puerta por donde se sale al campo, con su puerta y cerradura.

En esta casa de encomienda, se encontraba una criada de Alfonso López, vecino de Socuéllamos, cobrando el portazgo por él, y su marido no se encontraba allí. 

 

Comendadores, alcaides y personajes en 1478

La Mota

  • Juan de Vitoria, Alcaide de la Alcaidía de Villanueva - La Mota, fue nombrado por el Maestre don Juan Pacheco.
  • Sancho de Ludueña, Alcaide anterior de la Alcaidía de Villanueva - La Mota.
  • Alfonso Sánchez de Manjavacas, tenía arrendada la Alcaidía de Villanueva - La Mota, por 17.000 maravedís. Arrendó, también, el horno de poya de La Mota por 600 maravedís.

Manjavacas

  • Una criada de Alfonso López, vecino de Socuéllamos, vivía en la casa de la encomienda y cobraba el portazgo

Villamayor de Santiago

  • Francisco de Valderrábano, Comendador de la encomienda de Villamayor, Guzques y El Toboso, fue nombrado por el Maestre Infante don Enrique. No se encontraba en la encomienda y había dejado sus poderes a su hijo, el comendador Fernando de Valderrábano.
  • Alfonso de Torres, vecino. Tiene arrendada la encomienda por un valor de 44.000 maravedís. No se encontraba en la villa.
  • Alfonso López, vecino. Tenía alquilado un pedazo de solar y casa de la encomienda.
  • Antón García, alguacil. Tenía arrendado otro pedazo del mismo solar y casa.
  • Ruy Gómez de Torrubia, vecino. Un corral con higueras, en el mismo solar. 

La renta que debían pagar, estas tres personas, era de dos gallinas cada año, desde hacía diez años no habían pagado dichas rentas. Los visitadores les hacen llamar, estos les informan que habían comprado ese solar y casa, siendo falso que lo hubiesen hecho. Los visitadores dictan su sentencia: cada uno debe pagar, cada año, un total de tres gallinas, cada uno la suya, y si no lo hiciesen, deberán devolver la casa y corral a la encomienda, esto mandan a los alcaldes que lo hagan cumplir bajo penas que les serían impuestas a los dichos alcaldes.

Villanueva de Alcardete

  • García Osorio, Comendador de la encomienda de Villanueva, nombrado por el Maestre don Juan Pacheco.
  • Juan de Vitoria, Alcaide de la Alcaidía de Villanueva - La Mota.
  • Judío de Uclés. El comendador García Osorio, está en pleito con él, le arrendó el bastimento hace dos o tres años, y no quiere reponer las tinajas que se han roto. 

Puebla de Almoradiel

  • Alfonso de Cáceres, Comendador de la encomienda del Corral de Almaguer y Puebla de Almoradiel.
  • Pedro Novillo, Mayordomo del Comendador.

El Quintanar

  • Juan de Vitoria, Alcaide de la Alcaidía de Villanueva - La Mota.

Puebla de don Fadrique

  • Juan de Vitoria, Alcaide de la Alcaidía de Villanueva - La Mota.
  • Tristán el Feo, cura de la Puebla, estaba viviendo y tenía posesiones con una manceba pública, fue amonestado por los visitadores y envían carta al Prior de Uclés para que se le castigue.

Miguel Esteban

  • Mosén Juan de la Panda el Viejo, Comendador de la encomienda de Mirabel y Miguel Esteban. Vivía en Cuenca. En el momento de la visitación estaba de viaje en Uclés. En su lugar recibe a los visitadores su mayordomo. 

Mosén es el título que se da a los sacerdotes en el Reino de Aragón, anteponiéndose al nombre.

Campo de Criptana

  • Mosén Guillen Çahera, Comendador de la encomienda de Criptana, nombrado por el Maestre don Rodrigo Manrique. Existe el apellido Çaera, en Valencia, en el s. XV. Estaba como visitador de la Orden en la Provincia de León (Extremadura).
  • Aldonza de Cárdenas, mujer del comendador. Actúa en la visitación en nombre de su marido el comendador.
  • Alfonso de Cáceres, Comendador de Criptana, anterior a mosén Guillen, en este año es comendador del Corral. Se había llevado la teja y madera de unas casas de la encomienda que había en la villa, para hacerse unas casas de su propiedad. Acude a los visitadores y estos anulan el censo que había concedido a Antón Sánchez, también dictaminan que debía dejar las casas, como estaban antes de llevarse las tejas y madera. Mandan a mosén Guillen que hasta que se cumpla la sentencia, tome las casas propiedad de Alfonso de Cáceres, en nombre de la encomienda y de la Orden.
  • Antón Sánchez de la Miel, vecino. El comendador Alfonso de Cáceres le había dado en censo las anteriores casas de la encomienda por 40 maravedís y 2 gallinas, cada año.
  • Antón Sánchez, hortelano. Probablemente sea distinta persona que la anterior, pero con el mismo nombre. Los anteriores visitadores le habían dado en arriendo una huerta, y varias casas, donde vive, pertenecientes a la encomienda, situadas debajo del castillo de Criptana, en el camino de Pedro Muñoz. El comendador les solicita el censo a los visitadores, éstos dictan sentencia, que no sea para ninguno sino para la encomienda. 
  • Martín Fernández de Villaescusa, caballero de la Orden de Santiago. Fue alcaide de la fortaleza de Criptana.
  • Juan Sancho, vecino, hijo de Alfonso Martínez Berenguillo, tiene arrendado un suelo de la encomienda por 15 maravedís.

Los Hinojosos de la Orden

  • Fernando de Lodares, Comendador de la encomienda de Los Hinojosos, nombrado por el Maestre don Beltrán de la Cueva.
  • Diego García Chacón, suegro del comendador. Actúa en su nombre durante la visitación.
  • Carlos Tapia, vecino. Tiene un corral y cueva, junto a su casa, donde se guardan 14 tinajas que pertenecen a la Orden, este lugar hace las veces de Tercia. Los visitadores le dejan a cargo de la nueva Tercia.
  • Gonzalo Díaz, cura de Los Hinojosos. Vive enfrente de la Tercia y casa de Carlos Tapia.
  • Pedro Fernández, carnicero. Vive junto a la nueva casa, corral y cueva que ha comprado el concejo para que sirva de Tercia a la Orden.
  • Mari Sánchez la Sorda, vecina. Tiene un corral al lado de la nueva Tercia.

Socuéllamos

  • Lorenzo Mejía, Comendador de la encomienda de la Torre Vejezate, Socuéllamos y Manjavacas, nombrado por el Maestre don Juan Pacheco.
  • Alfonso López, vecino. Tiene arrendado el portazgo de la casa de la encomienda en Manjavacas.

 

Fortalezas y casas fuertes, en 1478

Villamayor

Existió un cortijo fortaleza, que según la anterior visitación, era como sigue:

Un cortijo hecho de cal y canto, rodeado por una cerca. En los extremos de la cerca, se situaban dos buenas torres y un torrejón, fabricados de cal y canto. Dentro del cortijo hay dos casas de bastimento, pertenecientes a la mesa maestral, una está fabricada de cal y canto y la otra de tapias dobladas, debajo tiene una cueva para guardar vino y encima una cámara para guardar pan.

El Rey don Fernando (Fernando el Católico) lo manda destruir al concejo y éste lo hace, debido a que tropas del marqués de Villena se debieron introducir allí, en algunas ocasiones, desde donde recibieron y recibían grandes daños.

Los dos personajes que ayudaron a don Diego López Pacheco, segundo marqués de Villena, a derribar los castillos y fortalezas de La Mancha, durante la guerra de sucesión, fueron: Gonzalo de Villafuerte, comendador de Oreja y Lope Vázquez de Acuña que había heredado las posesiones de su padre, del mismo nombre, en Cuenca; era, por tanto, señor de Azañón, siendo después primer duque de Viana y primer duque de Huete; casó con María de Mendoza, hija de Diego Hurtado de Mendoza, segundo señor de Cañete. 

Campo de Criptana

Existió una fortaleza, situada en el cerro donde actualmente está la ermita de la Virgen de Criptana, en el camino hacia Pedro Muñoz.

Cuando los visitadores fueron a verla, la encontraron medio destruida, algunos de los muros estaban todavía en pie, tenían la altura aproximada de un hombre. Tenía una torre del homenaje, en cuyo interior había un pozo que daba mucha agua, este dato fue proporcionado por Martín Fernández de Villaescusa, caballero de la Orden, que fue alcaide de dicha fortaleza.

El rey don Fernando la mandó destruir a los concejos de La Mancha, pero fue el concejo de Alcazar de San Juan quién se ocupó de su destrucción (Libro de Visita del año 1480), seguramente, debido a su cercanía con el Priorazgo de San Juan, así quitaban una fortaleza que pudiera afectar a San Juan de su competidora Santiago. Probablemente, se destruyó en tiempos del Maestre don Alonso de Cárdenas, a finales de 1477 o principios de 1478, ya que se dice en el Libro de Visitas, "e que después que el Maestre, nuestro señor, es Maestre, lo derribaron los dichos conçejos".

Alonso de Cárdenas, fue elegido Maestre de la Orden, el 30 de Noviembre de 1477, en el Capítulo General celebrado en Azuaga. Anteriormente se auto nombró Maestre en San Marcos de León, frente a Rodrigo Manrique que se nombró en Uclés. A la muerte de Rodrigo Manrique, la reina Isabel consiguió que nombrasen Maestre a su marido, el rey Fernando, Alonso de Cárdenas está molesto por esta situación, ya que esperaba ser nombrado maestre en las dos Provincias. El rey Fernando actúa sagazmente, necesita la ayuda económica y poder militar del Maestre, tanto para la consecución de la guerra de Sucesión, como para continuar en la guerra contra el reino de Granada, así, a cambio de unos tres millones de maravedís y el compromiso de apoyo con sus tropas, le cede la administración de la Orden.

Por las cercanas fechas comentadas, de nombramiento del nuevo Maestre y de realización de la visita, la fortaleza no se encuentra totalmente destruida y comentan que es una pena que se haya hecho, ya que está cercana a las tierras del marquesado (Belmonte) y a las del Priorazgo de San Juan (Alcázar).

A los pies del castillo tiene la encomienda, una huerta y varias casas, que habían sido arrendadas, por los visitadores anteriores, a Antón Sánchez, hortelano de Criptana. Hay también una dehesilla y un campo de olivas.

Torre Vejezate

Existía una torre muy deteriorada. Era cabeza de la encomienda, pero estaba perdiendo su privilegio en favor de Socuéllamos, el comendador Lorenzo de Mejía ya se había traslado allí hacía tiempo.

Los visitadores anteriores la mandaron reparar, para ello habían concedido, al comendador, 2.000 maravedís de las penas de los vecinos de Socuéllamos, pero éste los había gastado en mejorar la casa que tenía la Orden allí. Por contra, Lorenzo Mejía, la había mandado destruir, debido a que tenía miedo que se hiciera fuerte algún caballero en dicha torre y por no tener peones para que se quedasen a guardarla.

 

Los hornos de poya, en 1478

Villamayor

La encomienda posee dos hornos dentro de la villa. Están en uso y reparados. Las rentas son de la encomienda.

Miguel Esteban

La encomienda de Mirabel tiene un horno de poya. Se encuentra con el techo en malas condiciones, la mitad de él se encuentra cubierto de atocha. Los visitadores mandan al mayordomo que se cubra y repare en un plazo de 20 días, la mitad del techo, que ahora está cubierto de atocha, se cubra con teja, ya que está encima del horno y existe peligro que se pueda quemar, la otra mitad que se cubra de atocha.

Las rentas del horno este año, son 250 maravedís. La encomienda de Mirabel, tiene también las rentas del horno de poya de La Mota, lo tiene arrendado a Alfonso Sánchez de Manjavas por 600 maravedís.

Campo de Criptana

Tiene la encomienda un horno bien reparado. Está arrendado al concejo de la villa, por decisión en el Capítulo General pasado, por 600 maravedís y 50 maravedís para calzas. El comendador solicita a los visitadores que le concedan el horno, pero éstos le dicen que lo solicite en el próximo Capítulo General.

Las calzas son las mallas que llevaban los hombres en el s. XV, son las precursoras de los pantalones modernos, estaban fabricadas de sarga de algodón. 

Los Hinojosos de la Orden

Tiene la encomienda un horno que necesita una capa de barro. La casa donde está el horno tiene una tiranta rota y un trozo del techo está caído. Ordenan a Diego García Chacón, suegro del comendador, que repare el horno en lo que sea menester. Tiene de renta el horno 1.000 maravedís.

Socuéllamos

Hay un horno de poya de la encomienda, que no estaba arrendado. Los vecinos de Torre Vejezate solían pagar 4.000 maravedís por usar el horno, este año no está arrendado. Los vecinos de Las Mesas solían pagar 660 maravedís y de cada hato un carnero.

 

Molinos de agua y batanes

Villanueva de Alcardete

Tiene 5 molinos en el río Cigüela, que se llaman: Asporilla, Aceña, Climente, Habuba y Trapera. Todavía existen los topónimos Asperilla, camino de la Aceña, puente Clemente y las ruinas del molino Trapera, en el término de Villanueva.

El Aceña se llamaría así porque se accionaba con una rueda vertical, por contra de los más numerosos llamados rodeznos, que se accionaban con rueda horizontal.

Desde principio de año hasta el 15 de octubre, han rentado a la encomienda 25 fanegas de trigo, a 100 maravedís la fanega, son 2.500 maravedís. Si llueve, hasta Navidad, rentará a la encomienda la parte que le corresponda.

La Puebla de Almoradiel

Existen molinos, pero en la relación de la visitación no dice que cantidad. "Podrán aver quinientas fanegas de pan este dicho año con las rentas de los molinos, las tresientas de trigo e dosientas de çevada e çenteno e escaña".

Se conocen los siguientes molinos, ruinas del molino del Quemadillo, ruinas del molino del Pintado, molino del Zurrón, ruinas del molino de Pringazorras, molino de Botifuera, ruinas del molino de Novezuelo, ruinas del molino de la Ortiza, ruinas del molino de Doña Sol, ruinas de otro molino de nombre desconocido, más abajo en el cauce del río, ruinas del molino del Padre Juan. Hacen un total de 10 molinos.

Villamayor

Tiene 10 molinos en el río Cigüela, de los que la encomienda recibe el cuarto. Junto con el diezmo del pan de las sernas y el pan de Guzques, la encomienda recibe de rentas 600 fanegas de pan.

De los diez molinos que existieron, parece que solo quedan las ruinas del molino de Magaceda y el molino de Miguernandos.

Tiene 2 batanes, cada uno renta 60 maravedís.

Miguel Esteban

Tiene 2 molinos en el río Cigüela, de los que la encomienda recibe el cuarto. Rentan durante este año 20 fanegas de trigo.

Campo de Criptana

Tiene 1 molino llamado Taraho (el nombre real es Taray, haciendo alusión al arbusto y a tantos nombres iguales en distintos lugares y lagunas de La Mancha) en la ribera del río Cigüela, en el término de Villanueva de Alcardete, con algunas tierras. Constaba de dos ruedas. Las rentas que recibe la encomienda, este año, son 40 fanegas de pan, pero está obligada a reponer cuatro ruedas de molino nuevas. 

 

Casas de encomienda, edificios, dehesas, huertas y tierras

Villamayor

  • Había dos casas de bastimento, ahora destruidas, dentro del cortijo que mandó destruir el rey Fernando (ver fortalezas y casas fuertes).

En la visitación pasada, se relacionó que una de ellas estaba construida a cal y canto. La otra era de tapias dobladas, debajo tenía una bodega para vino y encima para pan.

  • Un solar y casa de encomienda en la villa, que estaba arrendada en la siguiente forma: Alfonso López tenía un pedazo, Antón García, alguacil de la villa, tenía otro pedazo y Rui Gómez de Torrubia un corral con higueras. Los tres debían de pagar dos gallinas cada año, pero hacía diez años que no pagaban esta renta. Los visitadores los mandan llamar para que se expliquen, ellos les dicen, que lo que tenían, lo habían comprado, siendo falso. Los visitadores dictan sentencia del pleito, cada uno de los vecinos debe de pagar una gallina cada año, si no lo hicieren, se les debe de quitar lo que tienen arrendado y que pase, nuevamente, solar y casa al comendador. Mandan a los alcaldes de Villamayor vigilen que se cumple la sentencia, bajo algunas penas si no lo hacen. 
  • Una dehesa que se llama "Magasera". Al norte de Villamayor, existe en la actualidad, la zona que se llama Magaceda y la ermita de la Virgen de Magaceda.
  • Otra dehesa que se llama "Añador", antiguo despoblado, cuyos habitantes fueron unos de los que poblaron Villamayor.

Solían rentar estas dos dehesas, en la visitación pasada hace diez años (visitación de 1468), 1.200 maravedís. 

Guzques

  • Hay una casa de encomienda que estaba toda derruida.

En la anterior visitación, los visitadores vieron que, en la villa, la encomienda tenía un palacio con techo de teja y madera, a un lado una casa sin puerta, al lado de ésta otra casa grande sin tejado. Tenía otra casa, que se llamaba del "Hortelano", la mitad con tejado y la otra mitad sin él, se mandó que se reparase y se cubriese, por no hacerlo se cayó todo.

Los visitadores mandan al comendador Francisco de Valderrábano, en su ausencia a su hijo Fernando, que gaste 18.000 maravedís en reparar las casas de encomienda, del modo siguiente: 6.000 maravedís desde el día de Todos los Santos hasta un año, 6.000 maravedís el siguiente año y otros 6.000 maravedís el tercer año.   

  • Debajo de las casas de la encomienda, hay una huerta que está bien cuidada y se utiliza, ya que está puesta en labor. Cuando se hace la relación de los diezmos, se dice que en realidad hay otra huerta más, por tanto son dos huertas. Obtiene la encomienda por las dos huertas, una renta de 2.000 maravedís. 

Villanueva de Alcardete

  • En la villa hay unas casas de la Orden. Tienen una entrada grande sin puertas, mandan al comendador García Osorio que ponga unas buenas puertas. El corral tiene toda la valla destrozada, caída por el suelo, le mandan que suba las vallas y las barde (cubrir de ramajes), dando como plazo el próximo día de San Juan.

A mano izquierda de las casas hay una bodega muy buena, con 46 tinajas llenas de vino. Tiene el techo de teja y madera, tiene una buena reja que el comendador hizo reparar hace poco tiempo, tiene sus puertas con cerradura. Dentro de la bodega hay un pilón muy grande y fuera hay un lagar con todos los objetos y herramientas necesarias.

En medio del corral y patio hay un cuarto de vivienda sin techo, con algunas paredes caídas y otras en pie, muy antiguas. Debajo de este cuarto había una cueva muy grande que se había perdido. 

Cuando García Osorio recibió la encomienda, le entregaron las casas y 70 tinajas. El bastimento lo arrendó a un judío de Uclés, hace dos o tres años, este judío no ha repuesto las tinajas que se han roto, por lo que el comendador está en pleito con él. Los visitadores le mandan que cobre las tinajas rotas al judío o que compre unas nuevas, le dan de plazo hasta San Miguel.

La Puebla de Almoradiel

  • Los visitadores con Pedro Novillo, mayordomo del comendador, se acercan a un solar de casas que la encomienda tiene cerca de La Puebla. Hace mucho tiempo que se ha despoblado, no quedan restos de paredes y no hay ningún hombre que se acuerde que allí las hubiese habido.

Campo de Criptana

  • Tiene la encomienda unas casas en la Torrecilla, en la dicha villa, con una buena sala todo lo largo de ellas, al lado una caballeriza.

El anterior comendador Alfonso de Cáceres les quitó el tejado, llevándose la teja y la madera para hacerse unas casas de su propiedad, en la misma villa. Estas casas tienen un suelo grande y en su interior hay un pozo de piedra, las había arrendado a Antón Sánchez de la Miel, vecino de la villa, por 40 maravedís y 2 gallinas al año. El comendador, Alfonso de Cáceres, les pide a los visitadores que mantengan esta situación, pero ellos mandan que se anule el arrendamiento y que Cáceres reponga las casas como estaban originalmente, así mismo mandan al nuevo comendador, mosén Guillen, que tome las casas propiedad de Cáceres, hasta que éste reponga las que quitó el tejado.

  • Tiene la encomienda un pajar, cerca de la Iglesia de la villa, hecho recientemente por el comendador, con tres tapias altas y cubierto de atocha. Mandan al comendador que haga el tejado de teja y madera, le dan de plazo hasta el día de San Juan.
  • Una huerta en el camino de Pedro Muñoz y debajo del castillo de Criptana, con una casa en dicha huerta y otras casas alrededor. Rentan al año 350 maravedís. Los visitadores anteriores, las habían arrendado al hortelano Antón Sánchez. El comendador se las pide a los visitadores y éstos anulan el arrendamiento y las entregan a la encomienda. Aún existe la casa de la Huerta del Castillo.
  • Un suelo arrendado a Juan Sancho por 15 maravedís.
  • Tiene 2 dehesillas, llamadas "La Poza" y "La Cuesta del Castillo". Rentan 100 maravedís. En la Cuesta del Castillo hay olivas y serna, pero se encuentra todo perdido.
  • Tiene la encomienda la serna de Villajos, son 4 yugadas de tierras. Rinden unas 35 fanegas de pan. Las labra el comendador para su casa. 
  • Tiene los ejidos y dehesa de Pedro Muñoz. Este año no se arrendó, pero solía arrendarse por 1.000 maravedís. Pedro Muñoz se encuentra despoblado.

Los Hinojosos de la Orden

  • Hay una casa de la Orden, anexa a la encomienda, la visitan con Diego García Chacón, suegro del comendador. Tiene, en la entrada, las puertas rotas y una quitada. Tiene un corral grande, con un trascorral también grande, en medio del corral hay un buen pozo. A mano derecha hay una casa donde hay cocina y establo, las paredes de la cocina estaban a punto de caerse y el establo mal reparado. Hay un pajar todo caído. El corral lo tenían sembrado de alcacer (cebada verde). Vive alquilada en las casas, una mujer pobre.  
  • La Tercia de la Orden que consistía en un corral y una cueva, tenía 14 tinajas, 2 de ellas rotas. La tiene en su poder Carlos Tapia, está situada enfrente de la casa del cura Gonzalo Díaz y junto a las casas de Carlos Tapia. 

Los alcaldes y regidores estaban presentes en la visita, dijeron que como esta Tercia no estaba en buenas condiciones, habían comprado otra casa corral con cueva, para que hiciera de nueva Tercia, situado en la villa, junto a las casas del carnicero Pedro Fernández, del corral de Mari Sánchez la Sorda y de las calles públicas del Rey. Los alcaldes y regidores ceden a la Orden esta nueva Tercia y solicitan que le dejen a Carlos Tapia el antiguo corral, cosa que aceptan los visitadores. Los visitadores mandan a los alcaldes que pongan las 12 tinajas y las 2 rotas, en la nueva Tercia.  

Socuéllamos

  • Visitaron las casas de encomienda que están en la villa. Tienen, en la entrada, unas buenas puertas con postigo y cerradura por dentro. 

Hay una casa puerta, a su izquierda un establo sin puertas para seis caballos, mandaron que se pusieran las puertas. Encima del establo hay un entresuelo para dormir y encima de éste una cámara, el tejado está en buenas condiciones, ya que fue reparado por el comendador. Junto al establo hay una cocina grande y otro establo para cinco bestias, con sus puertas y cerradura.

A mano derecha de la puerta principal, hay un palacio bajo, con sus puertas y cerradura, encima de él una cámara para guardar pan, con sus puertas y cerraduras. Al lado de éstos hay una bodega con un jaraíz (lagar) y una pila, estaban guardadas 80 tinajas en su interior, en los extremos tiene dos doblados hechos de tabla y yeso, con su suelo, todo hecho por el comendador. En la bodega hay una puerta que sale a un gran trascorral, aquí hay una caballeriza amplia, con pesebreras de yeso bien hechas, también lo mandó hacer el comendador.

En el patio de la casa hay una cueva para guardar vino, encima de ella una casa de entresuelo, que necesita ponerle suelo, hacerle un arco y poner las puertas. Mandaron que esto se haga y pusieron de plazo el próximo mes de mayo. En esta cueva bodega hay dos jaraíces con todo lo necesario, hecho por el comendador.

A mano derecha de la entrada al patio hay una cocina, con buenas puertas y chimenea, con un entresuelo doblado de tablas. Junto a la cocina, hay una escalera de yeso que sube a dos cámaras, una de ellas está encima de la cocina, tiene puertas y cerraduras.

Al lado de lo anterior hay una gran sala, doblada de madera de pino, muy bien preparada, antiguamente hacía las veces de bodega. Fue hecha por el comendador.

 

Los diezmos e impuestos

Villamayor

La encomienda tiene la mitad del pie de altar (pago en dinero o especie que recibía el cura por ejercer su función eclesiástica, bodas, bautizos, misas, funerales, etc).  

Calzas del concejo 100 maravedís. 

Humos, impuesto que pagaba cada vivienda donde se encendía fuego. 

Paradilla, impuesto de los forasteros que vienen a vender a la villa. 

Portalguillo (portazguillo), impuesto de los que vienen a vender y de los que sacan comprado. 

Diezmo del mejor hierro de ganado, pagaba diezmo el que tuviera la mayor cantidad de cabezas de ganado lanar y cabrío. 

Los juegos pagan multa. En Villamayor se juega al Tablero. Los juegos estaban muy penados y perseguidos durante toda la Edad Media, ya que los vecinos se jugaban, en muchas ocasiones, viviendas, tierras, etc.

Diezmo de los hornos de poya. Existía más de un horno para cocer el pan.

Diezmo de huertas y cañamones. Los cañamones se utilizaban como alimento y en funciones curativas.

Diezmo de 10 molinos de agua, que hay en término de Villamayor, situados en el río Cigüela. Diezmos de la serna (tierra cultivada que pertenecía a la encomienda). Diezmo del pan de Guzques. Todos estos diezmos sumaban 600 fanegas de pan.

En Villamayor tienen el privilegio de nombrar alcalde de alzada, eran los encargados de tratar las apelaciones (alzadas) de las sentencias por pleitos. Penas, calumnias, mostrencos y abintestatos (ver significados en lo referente a la alcaidía de La Mota).

Las dehesas Magasera y Añador, en término de Villamayor. Rentaban, hace 10 años cuando se realizó la pasada visitación, 1.200 maravedís.

Rentas de 2 batanes en el río Cigüela, 60 maravedís cada uno.

Guzques

Renta de dos huertas, 2.000 maravedís.

Rentas de más de un horno. La mitad del pie de altar. El diezmo de la cera y de la miel.

Los maravedís de las penas, calumnias, mostrenco y abintestato. 

El Toboso

Diezmos de tinajas, humos, portazguillo, la mitad del pie de altar. Rentaban 10.000 maravedís.

Los maravedís de las penas, calumnias, mostrenco y abintestato.

Villanueva de Alcardete

Diezmo de trigo, 200 fanegas.

Diezmo de cebada, 220 fanegas.

Diezmo de centeno y avena, 3,5 fanegas. 

Diezmo de vino, aproximadamente 800 arrobas, ya que aún no se había terminado de coger la uva. Se puede observar, que había importantes extensiones de terreno cultivado en Villanueva, ya que los diezmos eran sustanciales en trigo, cebada y vino.

El pedido, lo que deben pagar los pecheros y que recoge el concejo, asciende a 11.157 maravedís y 4 cornados. El cornado es una moneda medieval, cuya equivalencia es la siguiente: 1 maravedí son 9 cornados, 1 maravedí son 3 blancas, 1 blanca son 3 cornados.

Se arrienda la escribanía pública en 4.500 maravedís.

Los diezmos de lana, quesos y corderos se arrendaron por 18.000 maravedís. Se observa la gran cantidad de ganado lanar que existía.

No se arrendó el diezmo de la teja, solía valer 400 maravedís, pero se indica que no se fabrican tejas durante este año, lo que implica que se estaba dejando de fabricar.

Los diezmos de los cominos valían antiguamente 600 maravedís, actualmente no se arrendaron.

La Puebla de Almoradiel

Diezmo de pollos y ansarones. Diezmo de mozos, la décima parte de los salarios de los mozos que trabajan en casas o en el campo. Diezmo de los borricos, potros, muletos, de la cecina y el portazguillo. La cecina se arrendó por 3 gallinas, lo demás no se arrendó, pero suele valer 1.500 maravedís.

Yantar de San Juan y San Miguel, entrega el concejo 60 maravedís. El yantar era el impuesto por el que, una determinada villa, estaba obligada al mantenimiento del rey o de un noble, normalmente comida, aposento y medios de transporte; como es lógico, las villas no tenían interés alguno, en que pasaran por sus términos estos grandes señores. En este caso parece que lo asimilan a los dos santos, como si éstos pasasen por la villa.

De los peones de la serna y del humazgo, se cobran 12 maravedís a cada vecino, 6 maravedís por cada concepto anterior. Los curas no pagan. Los vecinos de la puebla son alrededor de 27, si contamos los religiosos y los hidalgos, podrían existir en La Puebla, en 1478, alrededor de 115 habitantes. Se pagaba 324 maravedís.

De diezmo de vino, 80 arrobas.

El diezmo del pan lo retienen los labradores. Contando las rentas de los molinos, hay unas 500 fanegas de pan, repartidas en 300 fanegas de trigo y 200 de cebada, centeno y escaña. La escaña es una especie de trigo primitiva.  

Miguel Esteban

Con el pie de altar existía una discrepancia entre el cura de la villa y el comendador. Los visitadores, en presencia del concejo, del cura y del mayordomo del comendador, sentenciaron: de el diezmo del pan, se harán cinco partes, una parte para el sacristán, dos partes para el cura y dos para el comendador, si no hubiese sacristán, el cura se quedará con tres partes. El resto de diezmos del pie de altar, será repartido por mitad entre el cura y el comendador.

Diezmo de pan en Mirabel, 75 fanegas de pan trigo, cebada y centeno.

Diezmo de vino en Miguel Esteban, 40 arrobas.

Diezmo del hierro del mejor dezmero, 30 corderos, 8 arrobas de lana y 12 quesos.

El monte de Mirabel estuvo arrendado durante el invierno por 500 maravedís.

La encomienda recibe, de cada vecino pechero, en concepto de humo, 6 maravedís, el total recibido fue de 100 maravedís. Esto significa que había, en la encomienda, unos 17 vecinos, contando los religiosos y el resto, habrían unos 75 habitantes.

Hay un horno de poya, arrendado en 250 maravedís. El horno de poya de La Mota pertenece a la encomienda, lo tiene en censo Alfonso Sánchez de Manjavacas por la cantidad de 600 maravedís.

Rentas de 2 molinos en la ribera del Cigüela, 20 fanegas de trigo.

La encomienda tiene privilegio de poner alguacil cada año. 

Campo de Criptana

Rentas de los portazgos de la villa, de Villajos, Pedro Muñoz y Palomares, hasta el día de hoy 17.700 maravedís, hasta final de año podrán ser otros 3.000 maravedís, que hace un total de 20.700 maravedís.

Diezmo de una ganadería que pertenece a la villa, 2.500 maravedís.

Renta del horno del concejo, 650 maravedís y 50 maravedís de calzas.

Renta de la huerta que está al lado del castillo, 350 maravedís.

Rentas de los rastrojos de la serna, solían valer 250 maravedís. Se ha arrendado a vecinos de la serna, durante varios años, por 230 fanegas de pan trigo. 

Renta de los animales que se matan para carne, 40 maravedís.

Diezmo de las huertas, fue el pasado año 700 maravedís. El año de 1478 ha sido poco lluvioso (dato para los meteorólogos), por lo que solo rentaron 100 maravedís.

Rentas de la tercera parte de la leña del monte de la villa, no tuvo valor este año. 

Renta de un terreno que tiene Juan Sancho, 15 maravedís.

Rentas de un molino, llamado El Taraho (Taray), en el río Cigüela, en el término e Villanueva, junto con unas tierras, 40 fanegas de pan, pero hay que aportar 4 ruedas nuevas.

Rentas de 2 dehesillas, llamadas: La Poza y La Cuesta del Castillo, 100 maravedís.

Rentas de serna en Villajos de unas 4 yugadas cada año, años anteriores no rendía nada, actualmente rinde 35 fanegas de pan. Esta serna la labra el comendador para su casa.

Sernas y olivas en La Cuesta del Castillo, están destrozadas y no rinden.

Diezmo de la cal y yeso que traen los de fuera de la Orden u otros forasteros.

Rentas de la dehesa y ejido de Pedro Muñoz, solían valer cuando se arrendaba 1.000 maravedís, este año no se arrienda.

Rentas de la paradilla del barro y fruta que vienen a vender los forasteros, no rentó nada en la anterior visitación, solía rendir 40 maravedís.

Renta de cualquier venado que se vende, un arrelde (4 libras de peso). Hay que hacer notar que existía caza de venados en la zona de Criptana.

Diezmo de teja y ladrillos.

Pagos de vecinos por penas, calumnias y mostrencos.

Tiene privilegio de poner alcalde de alzadas y alguacil cada año.

Pagos de vecinos por cazar conejos en el monte vedado de la villa

Diezmo de recoger bellota que es del comendador. 

Los Hinojosos de la Orden

Rentas de un horno de poya, 1.000 maravedís.

Rentas del pie de altar, se dividen en cinco partes, 1 el sacristán, 2 el cura y 2 la encomienda. La parte de la encomienda rentó 500 maravedís.

Diezmo de un hierro de una cabaña de ganado lanar, en corderos, lana y queso. Solía valer 2.000 maravedís. Este año solo rentaron 200 maravedís, debido a que les robaron el ganado, en tal cantidad que solo dejaron el 10% de la cabaña.

Diezmo de humazo, paga 6 maravedís cada vecino labrador, los curas no pagan nada, se recogieron 240 maravedís. Esto significa que habría unos 40 vecinos pecheros, contando los religiosos y el resto, podrían ser unos 175 habitantes.

Rentas de 5 hazas dedicadas a trigo (pan llevar), están cerca de Los Hinojosos, 20 fanegas.

Diezmo del alcacer que está dentro de los muros de la villa. El alcacer es la cebada verde y en hierba. Un dato interesante, "muros adentro de la dicha villa", confirma que Los Hinojosos tenía cerca alrededor de la villa, también confirmado por tener portero, así podemos afirmar, casi con total seguridad, que todas estas poblaciones de La Mancha, estaban dotadas de una cerca que las protegía.

Rentas del retajo de la carne y de paradilla, 50 maravedís.

Multas por penas, calumnias, juegos y sangre. Sangre, multas por peleas entre vecinos. 

Socuéllamos

Diezmo de trigo, cebada y centeno, en Socuéllamos y Manjavacas, 1.000 fanegas de pan.

Diezmo de vino, 1.000 arrobas.

Diezmo de ganado lanar y cabrío, 300 cabezas. Diezmo de lana, 60 arrobas. Diezmo de quesos, 4 arrobas. Estos diezmos denotan lo importante que era la cabaña en Socuéllamos y Manjavacas.

Diezmo de collazos, 2.500 maravedís. En tiempos de la repoblación, el rey, los nobles o la Orden como en este caso, daban solares para repoblar a colonos, también llamados collazos, del latín colere (labrar). Después levantaban iglesia en el lugar, bajo la advocación  de un santo, llevadas por uno o más religiosos. El impuesto que se pagaba por haber dado el señor un solar donde vivir y trabajar, se llamaba collazo. El impuesto que se pagaba a los religiosos por impartir los sacramentos, se llamaba la cura o el beneficio curado.

Diezmo de borricos, potros, muletos y becerros, 150 maravedís.

Diezmo de pollos, 24 pollos.

Uso del horno por los vecinos de la Torre Vejezate, solía ser de 4.000 maravedís, actualmente no está arrendado. Uso del horno de los vecinos de Las Mesas, solía valer 660 maravedís y de cada hato de ganado un carnero.

Rentas de portazgos de Socuéllamos y Manjavacas, 15.000 maravedís. Hacer notar la importancia de paso, sobre todo en Manjavacas, al estar situada en el camino a levante. 

El horno de poya lo lleva la encomienda, no está arrendado.

Rentas de montazgos, por entradas, 20 carneros. El montazgo es un impuesto medieval que pagaban los ganaderos, por el uso de prados o montes del término de la villa.

Rentas de asadura de Torre Vejezate, un puerco. El derecho de asadura, impuesto medieval de paso, consistente en el pago de una cabeza de ganado o más, de los ganados que pasan por el término de la villa.

Pagos de multas por penas, calumnias y abintestato. Privilegio de poner alguacil cada año, el comendador tenía el privilegio de elegir a uno de los dos que propone el concejo.

Las rentas de la encomienda, las tiene arrendadas el comendador, por 160.000 maravedís. Los visitadores le mandan que no las arriende, sino que las tenga él. 

 

 

TRANSCRIPCIONES:

VISITACIÓN DE LA MOTA, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el jueves, 15 de Octubre del año 1478.

Visitadores:

Ruy Díaz de Cerón, comendador.

Pedro González de Calvente, comendador.

Alfonso Fernández de Ribera, provisor, capellán del Maestre.

Acompañantes:

Ruy Díaz de Vega, vicario del visitador Pedro González.

Bachiller Diego de Calvente.

Alfonso Pajes, alguacil de la visitación.

 

[Pág. del libro 172, paginación original 86r (lxxxvi)]

VISITAÇIÓN DE LA MOTA

E después de esto, esos dichos vysitadores, fueron de él a dicha vylla de La Mota, en quinse días del dicho mes de Otubre, jueves, del dicho año de setenta e ocho años.              E fallaron por alcayde de ella a Juan de Bytoria, el qual fue proveydo de ella por el Maestre don Juan Pacheco, que santa gloria aya, por renoçiaçión que en sus manos de ella le fiso Sancho de Ludueña. Y non estava él ende, salvo Alfonso Sánchez de Manjavacas, vecino de la dicha villa de La Mota, que dixo que tenía arrendada, la dicha alcaydía, del dicho Juan de Bytoria, este dicho año, por dies e siete mill maravedís. Y son los logares de esta alcaydía, la dicha villa de La Mota, e Villanueva de Alcardete, e la Puebla de don Fadrique, e el Quintanar. Los dichos vysitadores, fisyeron juntar los alcaldes e regidores de la dicha villa, e presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con la reverençia que devían, e que estavan prestos de faser lo que su Señoría, por ellos, les enbiava mandar.

E luego, los dichos vysitadores, fisyeron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía alguna o algunas personas que toviesen quexo, o oviesen reçebido algunos agravios del dicho alcayde, o de los suyos, o de alcaldes mayores, o de otras personas, que lo vyniesen disyendo a los dichos vysitadores, y que ellos los remediarían con justiçia.

E luego, los dichos vysitadores, dixeron, al dicho Alfonso Sánchez, que le mandavan que les diese la copia de las rentas de la dicha alcaydía, el qual dixo que le plasya, y juró de la dar verdadera, e diola en la forma syguyente:

En Villanueva de Alcardete

Tiene, la dicha alcaydía, en la dicha villa, diesmo de soldadas de moços, que valió este año mill maravedís. [al margen I M mrs.]

Diesmo de garvanços e matalahuga. Ovo ogaño dos fanegas de garvanços, que valen tresyentos e çinquenta maravedís. [al margen ccc l mrs.]

Diesmo de mesegueros, e boyeros, e vinaderos, y vaquerisos, e yoguerisos, e porquerisos, e del humaso, e horno. Y se dise que paga el vesyno que ara, çinco çelemines de la medida chica, e el vesyno que non labra, paga la mitad de estos çinco çelemines. Valió ogaño, çinquenta e çinco fanegas de trigo, valen a çient maravedís, que son çinco mill y quinientos maravedís. [al margen V M d mrs.]

 

[Pág. del libro 173, paginación original 87 (lxxxvii)]

Tiene penas, e calupnias, e mostrenco, e abentestato. Que ovo de penas ogaño de un desposorio, mill y dosyentos maravedís. [al margen I M cc mrs.]

Tiene más, en la dicha Villanueva, el quarto en çinco casas de molinos de Xiuela, que son: el uno que se dise el Asporilla, e el otro el Açeña, e el otro el Climente, e el otro la Habuba, e el otro la Trapera. Que rindió este año veynte e çinco fanegas de trigo hasta oy, que son dos mill e quinientos maravedís, a çient maravedís como agora vale. E sy llueve, an de aver de aquí a Navidad, su parte de lo que ganaren. [al margen II M d mrs.]

La villa de la Puebla de don Fadrique

De horno e humadas que se dise tiene la dicha alcaydía, cada año, en la dicha villa, de cada labrador, çinco çelemines de trigo de la medida pequena, e el que non labra la mitad. Que ovo este año dies e ocho fanegas de trigo, a çient maravedís, que son mill e ochoçientos maravedís. [al margen I M dccc mrs.]

Tiene penas e calupnias. E non renta nada este año.

El Quintanar

Tiene, en la dicha villa del Quintanar, la dicha alcaydía, diesmo de teja, e diesmo de porquerisos, e yoguerisos, e mesegueros, e vinaderos, e vaquerisos, que se arrendó este año por quinientos maravedís. [al margen d mrs.]

Tiene penas e calupnias.

 

 

La villa de La Mota

Tiene diesmo de vinaderos, e mesegueros, e porquerisos, sy ganan pan e sy ganan dinero non pagan diesmo. Ovo ogaño de diesmo, fanega e media de çevada, e una fanega de trigo. Trigo a çient maravedís, e çevada a çinquenta maravedís. [al margen c lxxv mrs.]

Diesmo de ansarones, e pollos, e lechones, vale este año ochoçientos maravedís. [al margen dccc mrs.]

Diesmo de teja, vale este año dos mill maravedís. [al margen II M mrs.]

 

[Pág. del libro 174, paginación original 87r (lxxxvii)]

Tiene, la dicha alcaydía, en la dicha villa de La Mota, veynte e çinco fanegadas de tierras, çerca de la dicha villa, en syete pedaços. Rindieron este año diesmo e terradgo porque se labraron algunas de ellas. Quinse fanegas de çevada, a çinquenta maravedís, sieteçientos e çinquenta maravedís. [al margen dcc l mrs.]

Tiene más el portalguillo, que es de los que vyenen a vender de fuera a la dicha villa, e se vende, e de lo que sacan conprado. El portalgo vale quinientos maravedís este año. [al margen d mrs.]

Tiene más esta alcaydía, el diesmo de los cántaros.

Tiene penas e calupnias.

Vyeron, los dichos vysitadores, una fortalesa que está en el çerro de la dicha villa, derrocada, la qual se derrocó por mandado del marqués de Villena, puede aver tres años poco más. La qual derrocó el conçejo de La Mota, por su mandado.

Tiene el conçejo de la dicha villa, en su poder, veynte tinajas que son de la terçia del Maestre. Y sobre aquellas, las que fallesçen, a de conplir el dicho conçejo.

Los dichos vysitadores, vyeron un sitio e casa derrocada de un horno de poya, que está en la dicha villa, el qual es del encomienda de Mirabel y Miguel Estevan, de que es comendador Juan de la Panda el Viejo. El qual ha quatro años, segúnd la ynformaçión que sobre ello se ovo, que está derribapdo. Esto hablaron, los dichos vysytadores, en Cuenca, con el dicho comendador. E mandose a pregonar sy avía quien lo açensuase, el qual se açensuó al dicho Alfonso Sánchez de Manjavacas, por seys çientos maravedís cada un año, para sienpre jamás.

E después de esto, el dicho alcayde Juan de Bytoria, en Los Hinojosos de la Orden, paresçió  e mostró el dicho título de su alcaydía, e una carta siñada del Rey nuestro señor syendo administrador. Mandó, en lo del alcaydía de Villanueva, que por su vida la llevase el dicho Juan de Bytoria, e que después de sus días sean, lo lleve García de Osorio, comendador de la dicha villa, o los que después de él, en la dicha encomyenda susçedieren.

 

[Pág. del libro 175, paginación original 88 (lxxxviii)]

Vysitáronle su persona el dicho alcayde, el qual respondió que él conplía, e guardava, e resava, e ayunava todo lo que de Regla hera obligado.

Esta alcaydía non sirve con ninguna lança del dicho señor Maestre. Mandáronlo poner aquí, por relaçión, por que su señoría, en ello, provea.

La décima de la dicha alcaydía, mostró carta del Prior de Uclés, en que se dava por contento de ella."

 

VISITACIÓN DE MANJAVACAS, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el jueves 12 de Noviembre del año 1478, incluida en la visitación de Socuéllamos. perteneciente a la encomienda de Torre Vejesate

Pedro González de Calvente, comendador

Alfonso Fernández de Ribera, provisor, capellán del maestre

[Pág. del libro 213, paginación original 107 (cvii)]

MANJAVACAS

Los dichos vysitadores fueron a Manjavacas, logar de la dicha encomyenda de la Torre Vejesate, en la qual non avya vesyno ninguno. Y vyeron una casa de la dicha encomyenda que es en el dicho logar. Y la puerta prinçipal tiene buenas puertas, e çerradura y tranca por de dentro. Y luego está un portal fecho a dos aguas. E a la mano derecha como entran por la puerta prinçipal, está una casa buena con su cámara de teja e madera, e puertas, e çerradura. E tiene una cueva para tener vino. Y junto con ello está una cosyna grande de teja e madera, con dos establos, e el un establo está fecho a colgadiso, con sus puertas e çerradura. 

Y luego está enfrente un palaçio, con su cámara ençima para pan, e sus puertas, e çerradura. E delante de él está un portal fecho a colgadiso de teja e madera. Y al un cabo está una cámara, e ençima, doblada para tener pan, con su puerta e çerradura.

A la mano isquierda de la entrada de la puerta prinçipal, está un establo fecho a colgadiso, cubierto de teja e madera, e çerca de él un trascorral con su puerta. E en el trascorral está un pajar, e una casa de gallinas cubierto de madera e teja, con sus puertas, e una tinada, e una casa de puercos cubierto de madera. Tiene este trascorral una puerta, que sale al canpo, con su puerta e çerradura. En la qual casa estava una criada de Alfonso Lópes, vesino de Socuéllamos, cojiendo el portalgo por él, e su marido non estava ende."  

 

 

VISITACIÓN DE VILLAMAYOR DE SANTIAGO, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el jueves 24 de Septiembre del año 1478.

 

[Pág. del libro 157, paginación original 79 (lxxix)]

VISITAÇIÓN DE VILLAMAYOR

E después de esto, jueves veynte e quatro días del dicho mes de setienbre del dicho año de setenta e ocho años, los dichos vysytadores fueron a Villamayor, de que es comendador Françisco de Valderrávano, el qual segúnd paresçe, por la visitaçión pasada, fue proveydo de ábito e encomienda por el ynfante don Enrique, maestre que fue. E non estava ende y hallaron aquí al comendador Ferrando de Valderrávano, su fijo, con poder del dicho su padre para estar a la dicha vysytaçión e deudar e arrendar la dicha encomienda. Y luego, los dichos visytadores, fisyeron juntar los alcaldes e regidores de la dicha villa, syendo presente el dicho comendador, e presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devyda reverençia, e que heran prestos de los conplir en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

E luego, los dichos vysitadores, fisieron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía alguna persona que tovyese quexo del dicho comendador o de alguno de los suyos o de qualquier arrendador y recabdador o de otra qualquier persona, que vynyese ante ellos e que le farían conplimiento de justiçia. 

E luego, los dichos vysitadores, fueron a ver una casa de bastimento que avía la mesa maestral en la dicha villa, y segúnd peresçe por la vysytaçión pasada, eran dos casas de bastimento, la una de cal e canto e la otra de tapias dobladas, debaxo para vino e ençima para pan. E estavan dentro en un cortijo de cal y canto, al un cabo de la çerca, en el qual estavan dos torres buenas e un torrejón de cal y canto. Lo qual mandó derrocar el rey don Ferrando, nuestro señor, a la villa, porque desde allí avía reçebido e reçebían grandes daños. Y la villa lo derrocó. Mandáronlo poner aquí por relaçión.

 

[Pág. del libro 158, paginación original 79r (lxxix)]

Vieron dos hornos anexos a la dicha encomienda, que son en la dicha villa, los quales estavan bien proveydos e reparados, asy casas como todo ello.

E luego, los dichos vysitadores, vysitaron la persona del dicho comendador. E respondió a todos los artículos de ella, que los guardava e conplía segúnd devía e fiso la venia segúnd que de Regla es obligado.

Iten, los dichos vysitadores, le preguntaron, en el dicho nonbre del dicho su padre, sy avía reçebido alguna entrega con la dicha encomienda al tienpo que le fue dada. El qual dixo que non avía reçebido ninguna entrega.

Iten le fue preguntado sy estava pagada la deçima de la dicha encomyenda al dicho señor Prior de Uclés. El qual dixo que el pagava al dicho Prior a su contentamiento.

Iten le fue preguntado sy el dicho comendador, su padre, tenía las lanças con que es obligado a servir al dicho señor Maestre, por rasón de la dicha su encomienda, que son [espacio en blanco] lanças. El qual dixo que sy tenía y que está presto de servir con ellas a su señoría quando fuese llamado.

Yten el dicho comendador dixo que el dicho su padre comendador, tiene fecho pleito omenaje al dicho señor Maestre, el qual dixo que sy nesçesario hera, que él en su nombre, agora de nuevo fasya, e fiso en manos del dicho Ruy Días Çerón, comendador visytador.

Gusques

Este dicho día, los dichos visitadores, fueron a la villa de Gusques de la dicha encomienda de Villamayor. E con ellos el dicho comendador Ferrando de Valderrávano. E fisyeron juntar los alcaldes e regidores de la dicha villa, y presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devyda reverençia, e que heran prestos de los conplir en todo e por todo.

E luego, los dichos vysytadores, fisyeron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía alguna persona que toviese quexo del dicho comendador o de otra qualquier persona, que vynyese ante ellos, e que les farían todo conplimiento de justiçia.

 

[Pág. del libro 159, paginación original 80 (lxxx)]

Los dichos visitadores fueron luego a ver la casa de la dicha encomyenda, que es en la dicha villa, la qual estava toda cayda por el suelo. E a la vysytaçión pasada avía en ellas, segúnd por ella paresçe, un palaçio cubierto de teja e madera, y junto con él una casa puerta descubierta, y junto con ella, otra casa grande destechada. Otra casa que se desya del ortelano, mitad cubierta e la mitad descubierta. Todo lo qual paresçe que fue mandado, a la sasón, reparar e cobrir, e por non lo haser se cayó todo. Mandaron, los dichos vysitadores, al dicho comendador Ferrando de Valderrávano en presençia, en nombre del dicho comendador su padre, en vertud de obidiençia, que gaste en las dichas casas dies e ocho mill maravedís en esta guisa: los seys mill maravedís desde el día de Todos Santos primero que viene en un año. E luego otro año otros seys mill maravedís. E luego el otro año syguiente los otros seys mill maravedís, de manera que en los dichos tres años gaste los dichos dies e ocho mill maravedís. E que los gaste y edifique en lo que él viere que es bien de haser en las dichas casas.

E luego, los dichos vysytadores vieron una huerta que está debaxo de las dichas casas que es de la dicha encomyenda. Está bien reparada e puesta en lavor.

Los dichos vysitadores, en este dicho día, se bolvyeron a la dicha Villamayor, e dixeron al dicho comendador que les diese la copia de las rentas de la dicha encomyenda, el qual dixo que le plasya e prometió de la dar verdadera, e la dio en la forma siguiente:

Rentas

Tiene la dicha encomyenda la mitad del pie de altar.

Calças del conçejo de la dicha villa, çient maravedís.

Humos tiene la dicha encomyenda.

Tiene la dicha encomyenda la paradilla y portalguillo.

Tiene un hierro de ganado, el mejor de la dicha villa.

Penas de los juegos que se dise el Tablero.

Los hornos de poya.

 

[Pág. del libro 160, paginación original 80r (lxxx)]

Diesmo de huertas e de cañamones.

Tiene esta encomyenda el quarto de dies molinos del río de Xiuela. E el diesmo del pan de las sernas, que pertenesçen a la encomienda de la dicha villa, con el pan de Gusques, que suele aver sysçientas fanegas de pan.

Pone alcalde de alçadas en Villamayor.

Tiene penas e calupnyas e mostrencos y bentestatos.

Tiene una dehesa que se llama Magasera.

Otra dehesa que se llama de Annador. Solían valer estas dos dehesas de renta, agora a dies años, quando la vysytaçión pasada mill e dosyentos maravedís.

Gusques

Tiene en Gusques dos huertas. Solíanse arrendar por dos mill maravedís.

Tiene diesmo de huertos, e portadguillo, e paradilla, e penas, e el diesmo de Fontanaya.

Tiene más en Gusques los hornos, e pie de altar la mitad, e diesmo de çera, e de miel.

Tiene en Gusques penas e calupnias, e mostrenco e abentestatos.

Tiene en el Tovoso esta encomyenda

Diesmo de tinajas, e fumos, e portadguillo, e la mytad del pie de altar. Solían valer dies mill maravedís.

Tiene más en el Tovoso penas e calunyas, e mostrenco, e bentestato.

Tiene en Villamayor esta encomyenda dos batanes que dan de çenso cada uno sesenta maravedís que son.  [al margen, c xx mrs.]

El dicho comendador, Ferrando de Valderrávano, dixo que non sabe quanto rentó la dicha encomy(en)da, este dicho año, por mienbros de rentas

 

[Pág. del libro 161, paginación original 81 (lxxxi)]

como aquí está, porque el dicho comendador su padre, la tiene arrendada a Alfonso de Torres, vesino de la dicha villa, este dicho año, por quarenta e quatro mill maravedís, horros de deçima, el qual dicho Alfonso de Torres non está en la dicha villa para que diera cada cosa que avía valido.  [al margen, XLIIII M mrs.].

E después de esto, en la dicha villa, veynte e çinco días del dicho mes de dicho año, ante los dichos visytadores, paresçió el dicho comendador en nonbre del dicho comendador su padre, por vertud de su poder. E dixo que él avía sabido que la Orden y la dicha su encomyenda, tenía un solar e casa en esta dicha villa, que agora tenía e poseya Alfonso Lópes un pedaço de él. E Antón Garçía, alguasyl, otro pedaço, e Ruy Gómes de Torruvia un corral con higueras, el qual hasya de çenso a la dicha encomyenda, un par de gallinas. E que avía más de dies años que non lo avía pagado. Pidió que gelo mandasen entregar en nonbre de la dicha Orden, los qual fueron llamados ante los dichos visytadores, e allegaron que lo avían conprado. Los dichos vysytadores dieron su provisión para los sobredichos, para que de aquí adelante pagasen a la dicha encomienda, en cada un año, por el dicho corral e casa, tres gallinas, cada uno de los sobredichos la suya. Y que sy non lo quisyesen haser, mandaron a los alcaldes de la dicha villa, so çiertas penas, que pusyesen en la posysyón del dicho corral e casa, al dicho comendador en nonbre del dicho su padre, e lo defendyesen en ella. Testigos, el bachiller Diego de Calvente e Ruy Días de Vega.    

 

VISITACIÓN DE VILLANUEVA DE ALCARDETE, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el miércoles 30 de Septiembre del año 1478.

 

[Pág. del libro 161, paginación original 81 (lxxxi)]

VISITAÇIÓN DE VILLANUEVA DE ALCARDETE

E después de esto, que dicho es treinta días, del dicho mes de Setienbre, del dicho año de setenta e ocho años, fueron los dichos vysytadores, a la dicha villa de Villanueva de Alcardete, alcaydía. E hallaron que lleva el alcaydía, de la dicha villa, Juan de Bytoria.   E hallaron por comendador, en la dicha villa, en los derechos peternesçientes a la Mesa Maestral, de la dicha Villanueva, a Garçía Osorio, el qual fue proveydo de ella por el Maestre don Juan Pacheco, que santa gloria aya. E estando ende, el dicho comendador Garçía Osorio, e los alcaldes, e regidores, e otros muchos presentes, presentaron los poderes del dicho señor Maestre, 

 

[Pág. del libro 162, paginación original 81r (lxxxi)]

nuestro señor. E pidiéronlos obedesçiesen, e cunpliesen, los quales los obedesçieron con la reverençia que devyan, e que heran prestos de los conplir, en todo y por todo, segúnd que en ellos se contiene.

E luego, los dichos vysytadores, fisyeron pregonar, al portero de la dicha villa, sy avía alguna o algunas personas que toviesen quexo, o oviesen reçebido algunos agravios del dicho comendador, o del dicho alcayde, o de los suyos, o del alcalde mayor, o de otras personas, que lo viniesen querellar a los dichos vysytadores, e que ellos lo remediarían con justiçia.

E luego, los dichos visitadores, fueron a ver unas casas que son de la dicha Orden, en la dicha villa. Y a la entrada de la puerta, tiene una portada grande syn puertas. Mandáronle, al dicho Garçía Osorio comendador, en virtud de obydiençia, que faga poner unas puertas, a la entrada de la dicha casa, buenas. E que haga alçar e bardar de sus tapias y barda, el corral de las dichas casas, que está todo por el suelo, de aquí al día de Santo Juan primero que viene, el qual dixo que le plasía de lo haser asy.

A la mano isquierda, de las dichas casas, está una bodega muy buena, en la qual avía quarenta e seys tinajas con vino. E la bodega bien cubierta de teja e madera, e bien enrepjada, que el dicho comendador fiso reparar de poco tiempo acá. Y tenía unas puertas rasonables con su çerradura. E de dentro de la dicha bodega, un pilón bien grande. E después, de fuera, un lagar con sus aparejos todo bien adereçado.

En medio del corral e patio, de la dicha casa, está un quarto de aposentamiento todo descobijado, e las paredes caydas, e algunas enhiestas muy antiguas. E en el dicho quarto avía una cueva perdida bien grande.

Y luego, los dichos vysytadores, dixeron al dicho comendador Garçía Osorio, que les diese el entrega que avía reçebido con la dicha encomyenda, al tiempo que le fue dada. El qual dixo que reçibió en entrega, las dichas casas e setenta tinajas, y que las que fallesçen le deve un judío de Uclés con quien anda en pleito, porque le arrendó el dicho bastimento puede aver dos años o tres. Mandáronle que las cobre o conpre otras tantas, e las ponga en el dicho bastimento, en virtud de obidiençia, de aquí a Santo Miguell primero que viene.

 

[Pág. del libro 163, paginación original 82 (lxxxii)]

E luego, los dichos vysitadores, dixeron al dicho comendador que les diese la copia de las rentas, de la dicha su encomyenda, el qual dixo que le plasya, y la dio en la forma siguyente:

Ovo de diesmo de trigo, este dicho año, dosyentas fanegas. [al margen cc fas.]

Ovo de diesmo de çevada, otras dosyentas e veynte fanegas. [al margen cc xx fas.]

Ovo de diesmo de çenteno y avena, tres fanegas y media. [al margen iii fas. media]

El vino non es acabado de cojer, podría aver ochoçientas arrovas, poco más o menos. [al margen dccc arrovas]

De pedido, de la dicha villa, cada un año, honse mill e çiento e çinquenta e syete maravedís, e quatro cornados. [al margen XI M c l vii mrs.]

El escrivanía pública, está arrendada este dicho año, por quatro mill e quinientos maravedís. [al margen IIII M d mrs.]

Diesmo de lana, e quesos, e corderos, se arrendó, este año, por dies e ocho mill maravedís. [al margen X VIII M mrs.]

Diesmo de teja, non se arrendó, ni se ha fecho ninguna, suele valer quatroçientos maravedís.

Diesmo de cominos, solía valer seysçientos maravedís, non se arrendó, ni valió este año cosa ninguna.

E luego, los dichos vysitadores, vysitaron la persona del dicho comendador, el qual dixo que resa, e ayuna, e hase todas las cosas segúnd que de Regla es obligado, o que tiene la Regla e la sabe. El qual mostró el título de la dicha su encomyenda, que fue proveydo de ella por, el dicho señor Maestre, don Juan Pacheco, que Dios aya, e por los Treses de la dicha Orden.

Fue preguntado, el dicho comendador, sy tenía las armas e cavallos para servir al dicho señor Maestre, con quatro lanças, que es obligado a le servir por rasón de la dicha su encomyenda, el qual dixo que sy tenía, e que estava presto de le yr a servir, cada y quando, por su Señoría fuese llamado.

 

[Pág. del libro 164, paginación original 82r (lxxxii)]

Fue preguntado, el dicho comendador, sy pagava la déçima, al Prior de Uclés, de la dicha su encomyenda, segúnd por Regla es obligado. El qual dixo que él lo tyene pagado y está de él bien contento.

Y los dichos vysitadores, por non hallar aquí al dicho Juan de Bitoria alcayde, non pudieron aver rasón de la copia de las rentas, de la dicha alcaydía, hasta yr a La Mota, donde bive Alfonso Sánchez de Manjavacas, que tiene arrendada la dicha alcaydía, eso los dichos. 

 

VISITACIÓN DE LA PUEBLA DE ALMORADIEL, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el sábado 3 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 151, paginación original 76 (lxxvi)]

VISITAÇIÓN DE LA PUEBLA DE ALMORADIEL

E después de esto, en la dicha Puebla, tres días del dicho mes de otubre del dicho año, los dichos visytadores, fisyeron llegar los alcaldes y regidores. E presentaron los poderes, los quales los obedesçieron con la reverençia que devyan.

E luego, los dichos vysitadores,  mandaron pregonar que sy avía alguna persona que tovyese quexo del dicho comendador, o de su mayordomo, o de otra qualquier persona, que vinyese ante ellos e que le farían todo conplimiento de justiçia.

Fallaron por mayordomo de la dicha encomyenda, por el dicho comendador Alfonso de Cáçeres, a Pedro Novillo, vesyno de dicho logar. Y fueron a ver un solar de casas que la dicha encomyenda tiene junto con el dicho logar, el qual a grand tiempo que está despoblado, e non ay en él señal de pared ny ay onbre que se acuerde que la oviese.

Los dichos vysitadores reçibieron juramento del dicho Juan Novillos [cambian el nombre de Pedro Novillo por Juan Novillos] mayordomo, y juró de dar la copia verdadera de las rentas de la dicha encomyenda, del dicho logar. E la dio en la forma syguiente:

Tiene la dicha encomyenda diesmo de pollos e ansarones y de moços, e diesmo de borricos, e potricos, e muletos, e cesina, e portalguillo. El cesina se arrendó este año por tres pares de gallinas, lo otro non está cogido, suele valer, todo esto, mill e quinyentos maravedís, poco más o menos. [al margen I M d mrs.]

Del ayantar de Santo Juan e Santo Miguel da el conçejo, cada año, sesenta maravedís. [al margen lx mrs.]

Peones de serna y humadga que son dose maravedís de cada vesyno, que son seys maravedís de cada cosa. Non pagan los coronados. Avrá veynte e siete vesynos en el dicho logar, que son tresyentos e veynte e quatro maravedís. [al márgen ccc xx iiii mrs.]

Diesmo de vino ay este dicho año, ochenta arrovas. [al márgen lxxx arrovas]

El diesmo de pan non está allegado, porque están enbargado en los labradores. Podrán aver quinyentas fanegas de pan, este dicho año, con la renta de los molinos, las tresyentas de trigo e dosyentas de çevada e çenteno e escaña. [al márgen d fanegas pan]

Esta encomyenda del Corral e de La Puebla a de servir al dicho señor Maestre con [espacio en blanco] lanças. Por ynconyto [incógnito] de la dicha encomyenda y por non estar aquí el dicho comendador, non se supo sy las tiene bien adereçadas.

 

VISITACIÓN DEL QUINTANAR, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el domingo 4 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 164, paginación original 82r (lxxxii)]

VISITAÇIÓN DEL QUINTANAR

E después de esto, quatro días del mes de Otubre, del dicho año de setenta e ocho años, los dichos vysytadores, fueron a la villa del Quintanar, alcaydía. E fallaron por alcayde de ella, al dicho Juan de Bytoria, y non lo fallaron ende. Fisyeron juntar los alcaldes e regidores de la dicha villa, e presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devyda reverençia, e que son prestos de los conplir, en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

E luego, los dichos vysytadores, fisyeron pregonar en la plaça de la dicha villa, al portero de ella, sy avía alguna o algunas personas que toviesen quexo, o oviesen reçebido algunos agravios del dicho alcayde, o de los suyos, o de alcaldes mayores, o de otras personas, que lo viniesen disyendo a los dichos vysitadores, y que ellos les remediarían con justiçia, y non ovo quien quexase.

 

VISITACIÓN DE LA PUEBLA DE DON FADRIQUE, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el lunes 5 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 164, paginación original 82r (lxxxii)]

VISITAÇIÓN DE LA PUEBLA DE DON FADRIQUE

E después de esto, çinco días del dicho mes de Otubre, del dicho año, los dichos vysytadores, fueron a la villa de La Puebla de don Fadrique. Y fisyeron juntar a los alcaldes e omes buenos de la dicha villa. E leer fisyeron los poderes del dicho señor Maestre, los quales, por ellos, fueron obedesçidos con la mayor reverençia que podían e devían. E que estavan prestos para los conplir, en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

 

[Pág. del libro 165, paginación original 83 (lxxxiii)]

E luego, los señores visytadores, fisyeron pregonar en la plaça de la dicha villa, sy avía alguna persona que tovyese quexo, de los alcaldes mayores o de los recabdadores, o sy tenían questiones o debates con los pueblos comarcanos, por quanto este logar non es encomyenda, salvo alcaydía, de la qual es alcayde Juan de Bytoria. Está, esta dicha villa, linde con la Orden de Sant Juan, que parten términos. Los quales dixeron que non tenyan ningúnd debate, ni de qué se quexar.

Es la cabeça de esta alcaydía, segúnd paresçe por la vysitaçión pasada, Villanueva de Alcardete.

La yglesia de esta dicha villa e de la de Almoradiel, parrochiales e ermitas, son del Prioradgo de Uclés, la vysytaçión de las quales pertenesçe al Prior de Uclés. Y hallaron por cura, de esta dicha villa, a Tristán el Feo, el qual avida su informaçión sobre él, se halló tener mançeba pública y sobre çiertos bienes de la dicha su mançeba. Con su poder vino, el dicho cura, a pleytear ante los dichos vysytadores, a cabsa de lo qual, y porque se avía muy mal con el pueblo e estavan de él descontentos, mandaron al conçejo, de la dicha villa, que no usasen con él, e que cojiesen otro clérigo que los syrviese, en tanto que el señor Prior de Uclés les proveyese sobre ello. Y mandaron al dicho cura que se fuese al dicho Prior, para que lo corrijiese e castigase, sobre lo qual le escrivieron el caso, todo como pasava.  

 

VISITACIÓN DE MIGUEL ESTEBAN, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el martes 6 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 165, paginación original 83 (lxxxiii)]

VISITAÇIÓN DE MIGUEL ESTEVAN

E después de esto, seys días del dicho mes de Otubre, del dicho año, los dichos vysytadores fueron al logar de Miguel Estevan, de que es comendador mosén Juan de la Panda. El qual estava ende, que bive en la çibdad de Cuenca e estava ende por Uclés, su mayordomo. Y fisyeron juntar los alcaldes e regidores de la dicha villa, e presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devyda reverençia, e que heran prestos de los conplir, en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

E luego, los dichos vysytadores, fisyeron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía algunas personas que toviesen quexo del dicho comendador, mosén Juan de la Panda comendador, o de su mayordomo, o de otra persona, que vyniese ante ellos y les harían conplimyento de justiçia.

 

[Pág. del libro 166, paginación original 83r (lxxxiii)]

E luego, los dichos vysitadores, fueron a ver el horno de poya de la dicha villa, que es de la dicha encomyenda, la cabeça de la qual es Mirabel que está despoblado. El qual estava descobijado la mitad, e la otra mitad cubierto de atocha. Mandaron, al dicho comendador, en absençia, en virtud de obidiençia, e al dicho su mayordomo, en presençia, que de aquí a veynte días, cubra la mitad, que está cubierto de atocha, de teja, e la otra mitad de atocha, porque esté donde está el horno syn peligro e non se queme.

Vyeron, los dichos vysitadores, çierto debate que avía entre el comendador e el clérigo de la dicha villa, sobre el pie de altar. E mandaron, de consentimiento de partes, en presençia del conçejo, e del clérigo, e del dicho mayordomo, que pasase de esta manera: que el pan que se oviera se haga çinco partes, de las quales lleve una parte el sancristán, e dos partes el clérigo, e dos el comendador; e sy non oviere sancristán, que el clérigo lleve tres partes, e el comendador sus dos partes. E que de todas las otras cosas a ello pertenesçientes, partan el clérigo e el comendador por medio.

E luego, los dichos vysitadores, mandaron al dicho Prior Uclés, en nonbre del dicho comendador, que les diese la copia de las rentas de la dicha encomienda, el qual dixo que le plasya, e la dio sobre juramento que fiso, en la forma syguiente:

Ovo de diesmo de pan en Mirabel, que es logar despoblado de la dicha encomyenda, este dicho año, de diesmo setenta e çinco fanegas de pan trigo, e çevada, e çenteno. [al margen lxx v fas. pan]

Ovo de diesmo de vino, en el dicho logar Miguel Estevan, quarenta arrovas. [al margen xl arrovas]

Tiene, la dicha encomienda, un hierro del mejor desmero del dicho logar, que ovo, este año, treinta qrianças, e ocho arrovas de lana, e dose quesos.

El monte de Mirabel, está arrendado este ynvierno, por quinientos maravedís. [al margen d mrs.]

Tiene la dicha encomyenda, de cada vesyno de dicho logar pechero, de humaso seys maravedís, que valió, este año, çient. [al margen c mrs.]

El horno de poya está arrendado, este dicho año, por dosyentos e cinquenta maravedís. [al margen cc l mrs.]

Tiene, la dicha encomienda, un horno de poya en La Mota, el qual tiene a çenso Alfonso Sánchez de Manjavacas, vesino de La Mota, por [falta la cantidad] maravedís, cada un año.

 

[Pág. del libro 167, paginación original 84 (lxxxiiii)]

Tiene, la dicha encomyenda, en la ribera de Xiuela, dos quartos de molinos. Valen, un año con otro, veinte fanegas de trigo. [al margen xx fas. tro.]

Tiene, la dicha encomyenda, priminençia de poner alguasil cada un año.

Tiene más la mitad del pie de altar del dicho logar, segúnd dicho viene."      

 

VISITACIÓN DE EL TOBOSO, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el martes 6 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 167, paginación original 84 (lxxxiiii)]

VISITAÇIÓN DEL TOVOSO

E después de esto, en este dicho día seys días, del dicho mes de Otubre, del dicho año, los dichos visitadores, fueron a la dicha villa del Tovoso, de la encomyenda de Villamayor.   E fisyeron juntar los alcaldes de la dicha villa. E presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devida reverençia. E que son prestos de los conplir, en todo y por todo, segúnd que en ellos se contyene.

E luego, los dichos visitadores, fisyeron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía algunas personas que toviesen quexo, o oviesen reçebido algunos agravios del dicho comendador, o de los suyos, o de alcaldes mayores, o de otras personas, que viniesen ante ellos, e que los remediarían, con justiçia. Las cosas de rentas e priminençias que la dicha encomienda tiene en esta dicha villa, porque están asentadas en la visytaçión de Villamayor, que es cabeça de la dicha encomienda, non se pusyeron aquí."

 

VISITACIÓN DE CAMPO DE CRIPTANA, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el jueves 8 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 167, paginación original 84 (lxxxiiii)]

VISITAÇIÓN DEL CANPO DE QRITANA

E después de esto, los dichos vysitadores, fueron en ocho días, del dicho mes de Otubre, del dicho año de setenta e ocho años, a la dicha villa del Canpo de Qritana, de que es comendador mosén Guillen Çahera, el qual fue proveydo de ella por el Maestre don Rodrigo Manrrique. Y por que non estava aquí, que avía ydo por vysytador a la Provinçia de León, non mostró el título, que dixo la señora doña Aldonça de Cárdenas [el nombre está mal escrito, en párrafos posteriores lo tacha y corrige, poniendo el correcto que aparece aquí, Aldonza] su muxer, que lo avía él llevado allá. E fisyeron juntar los alcaldes e regidores 

 

[Pág. del libro 168, paginación original 84r (lxxxiiii)]

de la dicha villa, e fisyeron leer los poderes del dicho señor Maestre, los quales fueron obedesçidos con devida reverençia. E dixeron que heran prestos de los conplir, en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

E luego, los dichos vysitadores, fisyeron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía algunas personas que oviesen reçebido algunos agravios del dicho comendador, o de los suyos, o de otra persona, que vyniesen a gelo desir, que les será fecho conplimiento de justiçia.

E luego, los dichos vysitadores, fueron a ver unas casas, que son de la dicha encomyenda, en la Torresylla, en la dicha villa, las quales tenían una buena sala de largo a largo. Frontero de la entrada de las dichas casas y junto con ella, otra casa para cavallerisa.   Lo qual todo, ovieron ynformaçión que el comendador Alfonso de Cáçeres, fiso descobijar, e que llevó la madera e teja para haser otras casas que él tiene en la dicha villa. Estas casas tienen grande suelo, e está en ella un poso bueno enpedrado. Las qual estavan açensuadas, que el dicho Alfonso de Cáçeres las ovo açensuado, syendo comendador de la dicha villa, a Antón Sánchez de la Miel, vesyno de la dicha villa, por quarenta maravedís e dos gallinas, cada año. Y por parte del dicho comendador, les fue fecho çierto pedimento a los dichos vysitadores. E hallaron que devían mandar y mandaron que el dicho çenso non valiese e diéronlo por ninguno. E que mandavan e mandaron, al dicho comendador Alfonso de Cáçeres, que él fisyese las dichas casas, segúnd estavan antes que las él derrocase e açensuase. Y en tanto mandaron que el dicho comendador mosén Guillen, en nombre de la dicha encomyenda e Orden, entrase, e tomase, e toviese las dichas casas, que el dicho Alfonso de Cáçeres, tiene de su patrimonio, en la dicha villa.

Los dichos vysitadores vyeron un pajar de la dicha encomyenda, que es çerca de la yglesia de la dicha villa, el qual estava fecho de nuevo, de tres tapias en alto e cubyerto de atocha, que el dicho comendador fiso. Mandáronle que lo faga cobrir de su teja e madera, de aquí al día de Santo Juan primero.

Iten vieron un horno, que es de la dicha encomyenda, el qual estava bien reparado. Tiénelo el dicho conçejo a tributo, por privillejo pasado, por capítulo general, por seysçientos maravedís cada un año, e çinquenta maravedís para calças. Sobre lo qual les fue fecho pedimento de parte del dicho comendador, e remitiéronlo, los dichos vysitadores, al capítulo general.

 

[Pág. del libro 169, paginación original 85 (lxxxv)]

Vieron, los dichos vysitadores, una huerta que es de la dicha encomyenda, camyno de Pero Muños, baxo del castillo de Quitrana, e una casa que está en ella, e çiertas otras en derredor. Lo qual estava dado a tributo, por vysytadores, a Antón Sánchez ortelano, segúnd paresçe por la vysytaçión pasada. Sobre lo qual se fiso, a los dichos vysytadores, çierto pedimento de parte del dicho comendador. E los dichos visytadores pronoçiaron el çenso por ninguno, por çiertas rasones en la suya allegadas, e que sea para la dicha encomyenda de aquí adelante.

Fueron, los dichos vysitadores, a ver el sitio de la fortalesa de la dicha villa de Qritana, la qual está toda derribada, que los conçejo de La Mancha dis que la derribaron, por mandado del Rey nuestro señor. E ovieron su ynformaçión, los dichos visytadores. E hallaron que quedaron algunas paredes, de la dicha fortalesa, enhiestas, de estado de un onbre. E que después que el Maestre, nuestro señor, es Maestre, lo derribaron los dichos conçejos. Está en el cuerpo de la torre del omenaje, un poso manantial de mucha agua, segúnd lo dixo e señaló Martín Ferrándes de Villescusa, cavallero de la dicha Orden, que fue alcayde en la dicha fortalesa. Esta casa está en buen sytio, e es bien nesçesaria para el estado del dicho señor Maestre, porque está a ojo del Marquesado y del Prioradgo de Sant Juan.

Los dichos vysytadores, dixeron a la dicha doña Aldonça de Cárdenas, sy tenía ella la entrega, que el dicho comendador reçibió con la dicha encomienda, la qual dixo que ninguna entrega se reçibió.

Yten, los dichos vysitadores, le dixeron sy que el dicho comendador, tenía los cavallos e armas que es obligado a servir al dicho señor Maestre, por rasón de la dicha su encomienda, que son dos lanças. E la qual dixo que sy tenía, e que estava presto para le servyr quando, por su Señoría, fuese llamado.

E luego, los dichos visytadores, dixeron a la dicha doña Aldonça, que les diese la copia de las rentas de la dicha su encomienda, la qual dixo que le plasya de la dar, y prometió de la dar buena e verdadera, la qual la dio en la forma syguiente:

 

[Pág. del libro 170, paginación original 85r (lxxxv)]

Tiene, la dicha encomyenda, los portalgos de la dicha villa, e Villajos, e Pero Muños que está despoblado, e Palomares, que han rentado hasta oy, en este dicho año, dies y siete mill e sieteçientos maravedís, podrán valer hasta en fin de año, otros tres mill maravedís, que son veynte mill e sieteçientos maravedís. [al margen XX M dcc mrs.]

Tiene, la dicha encomyenda, el diesmo de un hierro de hato de ganado de la dicha villa, que valió este año dos mill e quinientos maravedís. [al margen II M d mrs.]

Tiene, la dicha encomyenda, la renta del horno del conçejo, que dan de çenso seysçientos maravedís, e çinquenta maravedís de calças, que son seysçientos y çinquenta maravedís. [al margen dc l mrs.] 

La huerta de cabe el castillo, del tributo de este año, tresyentos e çinquenta maravedís. [al margen ccc l mrs.]

Rinden los rastrojos de la serna del dicho comendador. Solíase arrendar por dosyentos e çinquenta maravedís. Está arrendada a vesynos, de esta la dicha serna, por çiertos años, por dosyentas e treynta fanegas de pan trigo. [al margen cc xxx fas. pan]

El retajo de la carne, çensa de la carne que se mata en ella, en cada un año, quarenta maravedís. [al margen xl mrs.]

Diesmo de huertas, valió el año pasado sieteçientos maravedís. Este año faltó el agua, valió çient maravedís. [al margen c mrs.]

Tiene más la terçia parte de las penas de la leña, del monte del dicho conçejo. Non a valido nada este año.

Tiene, la dicha encomyenda, un suelo que tiene Juan Sancho, fijo de Alfonso Martínez Berenguillo, que rinde quinse. [al margen x v mrs.]

Tiene, la dicha encomyenda, un molino que se dise del Taraho, en la ribera de Xiuela, que es en término de Villanueva de Alcardete, con çiertas tierras que tiene arredor del dicho molino. Son dos ruedas. Están arrendados este año, con las dichas tierras, por quarenta fanegas de pan, e a de dexar quatro ruedas nuevas en ellos. [al margen xl fas. pan]

 

[Pág. del libro 171, paginación original 86 (lxxxvi)]

Tiene, la dicha encomyenda, dos dehesyllas, la una que le disen de La Posa, y la otra La Cuesta del Castillo, rinden este año çient maravedís. [al margen c mrs.]

Tiene más, la dicha encomyenda, serna en Villajos, en que puede aver quatro yugadas de tierras para año y ves, poco más o menos, la qual avía bien sydo años que non rendía nada y de después acá, solía rentar treinta e çinco fanegas de pan. Lábrala el comendador para su casa. 

Tiene, la dicha encomyenda, sernas e olivas en la Cuesta del Castillo. Está todo perdido.

Tiene más, la dicha encomyenda, el diesmo de la cal e yeso que hasen los de fuera de la Orden, o de otros forasteros que non sean vesynos de la villa, en término de la dicha villa.

Tiene más la dehesa e exidos de Pero Muños, logar despoblado. Solía valer, el año que se arrendava, mill maravedís. Este año no se arrendó.

Tiene más, la dicha encomyenda, la renta de la paradilla del barro o fruta que se viene a vender de fuera. Non ha valido cosa alguna en la visytaçión pasada. Dise que solía rendir quarenta maravedís.

Tiene, la dicha encomyenda, de qualquier venado que se vende, un arrelde.

Tiene más el diesmo de la teja e ladrillo.

Tiene más las penas, e calupnyas, e mostrencos que en la dicha encomyenda acaesçiere.

Tiene de priminençia que ha de poner alcalde de las alçadas y alguasil, en cada un año.

Tiene más la caça de los conejos del monte vedado del dicho logar, e el diesmo de la villota que es del dicho comendador.

Fue preguntada, la dicha doña Aldonça, sy se pagava la déçima al Prior de Uclés, de la dicha encomyenda. La qual dixo que se le pagava, de dies cosas que Dios dava, la una a su contentamiento. 

 

VISITACIÓN DE LOS HINOJOSOS DE LA ORDEN, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el sábado, 17 de Octubre del año 1478.

 

[Pág. del libro 175, paginación original 88 (lxxxviii)]

LOS HINOJOSOS DE LA ORDEN

Después de esto, sábado, dies y siete días del dicho mes de Otubre, del dicho año de setenta e ocho años, los dichos vysytadores, fueron al Hinojoso de la Orden, e hallaron por comendador de él a Ferrando de Lodares, el qual fue proveydo, segúnd paresçe por la vysytaçión pasada, de ábito e encomyenda, por Beltrán de la Cueva, Maestre que [tachado "fue"] se dixo de la dicha Orden. Por qual, dicho comendador, non estava en el dicho logar, fisyeron juntar los alcaldes e regidores, e presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devyda reverençia, e que son prestos de los conplir, en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

E luego, los dichos vysitadores, fisyeron pregonar al portero de la dicha villa, sy avía alguna o algunas personas que toviesen quexo, o oviesen reçebido algunos agravios del dicho comendador, o de los suyos, o de alcaldes mayores, o de otras personas, que lo viniesen disyendo, a los dichos vysitadores, e que ellos los remediarían con justiçia.

E luego, los dichos vysitadores, fueron a ver la casa de la Orden que es anexa a la dicha encomyenda, e con ellos Diego Garçía Chacón, su suegro del dicho comendador. La qual casa, tiene a la entrada unas puertas quebradas, e la una quitada. E tiene un corral grande, con un grande trascorral. E en medio, del dicho corral, un poso manantial bueno. E a la mano derecha, está un quarto de casa grande, en que ay una cosyna e un establo,

 

[Pág. del libro 176, paginación original 88r (lxxxviii)]

y estavan las paredes, de la dicha cosyna, para se caer, y la casa del establo está con seys quintos todo mal reparado. E otra casa que hera pajar, todo caydo. Está el corral  senbrado de alcaçer. E bive en estas casas una muger pobre, por alquiler.

E luego, los dichos vysitadores, fueron a ver el horno de la dicha villa, que es anexo a la dicha encomyenda, el qual a menester una capa de barro, e está sobre él una tiranta de la casa, quebrada. E un pedaço de la casa en que está, está descobijado. Mandaron, los dichos vysytadores, al dicho comendador en absençia, e al dicho Ferrando Garçía [se confunde con el nombre y pone el del comendador Fernando, en lugar del suegro Diego], su suegro en presençia, en virtud de obidiençia, que luego repárense el dicho horno, de todo lo que es menester, de suso nonbrado. E que de aquí al día de Santo Juan primero que viene, faga de nuevo el dicho quarto, de la dicha casa de la Orden, e el dicho pajar, e ponga a la puerta prinçipal, sus puertas buenas.

E luego mandaron, los dichos vysitadores, al dicho Diego Garçía, que les diese la copia de las rentas, de la dicha encomienda. El qual dixo que le plasya y sobre juramento la dio en la forma syguyente:

Tiene, la dicha encomyenda, un horno de poya, que vale este año mill maravedís, [al margen I M mrs.]

Tiene más de çinco partes que se hase, el pie de altar las dos partes, las otras dos llevan el cura, e la otra el sancristán. Vale lo de la encomyenda, este año, quinientos maravedís. [al margen d mrs.]

Tiene más el diesmo de un hierro de una cabaña e corderos, e queso y lana. Solía valer dos mill maravedís. Robáronse los ganados, valió, este año dosyentos maravedís. [al margen cc mrs.]

Tiene más seys maravedís de humaso, de cada vesyno, de los labradores que non sean coronado. Vale este año dosyentos y quarenta maravedís. [al margen cc xl mrs.]

Tiene más çinco haças de pan levar, çerca de la dicha villa. Puede valer, cada año, veynte fanegas de renta.

 

[Pág. del libro 177, paginación original 89 (lxxxvix)]

Tiene, la dicha encomyenda, el diesmo de los alcaçeles que son de los muros adentro de la dicha villa.

Tiene más el retajo del carniçero e la paradilla. Vale, cada año uno con otro, çinquenta maravedís. [al margen l mrs.]

Tiene más penas y calupnyas, e juegos, e sangre.

Tiene de servir, esta dicha encomienda, al dicho señor Maestre, con una lança, y tiénela, el dicho comendador, bien a punto, con un buen cavallo castaño.  

Ovieron, los dichos vysitadores, ynformaçión sobre algunas cosas de la dicha Orden. E hallaron en poder de Carlos de Tapia, un corral con una cueva, que solía ser la terçia de la Orden, que está junto con casas del dicho Carlos, e sale enfrente de la casa de Gonçalo Días, cura. E solía aver en ella catorse tinajas, las dos quebradas. Mandaron gelo dexar al dicho Carlos, para la Orden, el qual dixo que le plasya. Los alcaldes y regidores, de la dicha villa, que estavan presentes, dixeron que después que la dicha terçia se perdió, ellos an dado casa para terçia, e que para ello tenían conprada, una casa corral con una cueva, que es en la dicha villa, linde de casas de Pero Ferrándes, carniçero, e de corral de Mari Sánchez la Sorda, e de las calles públicas del Rey. Y de su ruego y plaser, de los dichos alcaldes e regidores, los dichos vysytadores dexaron al dicho Carlos, el dicho corral de la Orden, que sea suyo para agora e syenpre jamás, por seysçientos maravedís, que luego dio por él, a los alcaldes e regidores. Y los dichos alcaldes e regidores dexaron para el dicho señor Maestre e su Orden, la dicha casa, e corral, e cueva, de suso deslindada, todo lo qual fisyeron los dichos visytadores, segúnd dicho es, viendo ser conplidero e provecho de la dicha Orden.

Los dichos vysytadores fisyeron cargo, e les quedaron cargados a los dichos alcaldes e regidores, en nonbre del dicho conçejo, para las poner en la dicha casa de la terçia, del dicho señor Maestre, las dichas dose tinajas sanas de tener vino e dos tinajas quebradas. Eso que a todo fueron presentes, el bachiller Diego de Calvente, e Ruy Díaz de Vega, e Alfonso Pajes, alguasil de los dichos vysytadores.

 

VISITACIÓN DE SOCUÉLLAMOS, AÑO 1478

 

[AHN,OM,UCLÉS,L.1063]   [MICROFILME,NEG.3279]

Visita realizada el jueves 12 de Noviembre del año 1478.

 

[Pág. del libro 210, paginación original 105r (cv)]

VISITAÇIÓN DE SOCUÉLLAMOS

E después de esto, miércoles, dose días del dicho mes de Novienbre, del dicho año de setenta e ocho años, los dichos vysitadores fueron a la villa de Socuéllamos, e fallaron por comendador de ella a Lorenço Mexía, el qual fue proveydo de ábito e encomyenda por el señor Maestre don Juan Pacheco, que santa gloria aya. Y estando, y presente, dicho comendador, los dichos visytadores, fisyeron juntar los alcaldes y regidores de la dicha villa, y presentaron los poderes del dicho señor Maestre, los quales los obedesçieron con devyda reverençia, que son prestos de los conplir, en todo e por todo, segúnd que en ellos se contyene.

Y luego, los dichos vysitadores, fisieron pregonar al portero de la dicha villa, sy avya alguna e algunas personas que oviesen quexo o oviesen reçebido algunos agravios, del dicho comendador o de los suyos, que lo vyniesen disyendo a los dichos visytadores, y ellos los remediarían con justiçia y non quexo ninguno.

Los dichos vysitadores luego fueron a las casas que son en la dicha villa de la dicha encomyenda, las quales tienen unas puertas buenas, e su postigo, e su çerradura por de dentro. E está luego una casa puerta, y a su mano isquierda está un establo en que pueden caber seys cavallos, el qual non tiene puertas, mandaron ge las poner. E ençima de este establo está un entresuelo para dormir, e ençima de este entresuelo otra cámara. Este establo e entresuelo tienen bien adereçado e retejado, que el dicho comendador lo reparó.

 

[Pág. del libro 211, paginación original 106 (cvi)]

E luego, junto con ello, en la misma hasera, está una cosyna grande y un establo para çinco bestias, lo qual tiene sus puertas e çerradura. E a mano derecha de la entrada de la puerta prinçipal de la casa, está un palaçio baxo, con sus puertas e çerradura, y ençima de él una cámara para tener pan, con sus puertas e çerraduras. Y luego, junto con esto, están una bodega con un xarahís y su pila, en la qual estavan ochenta tinajas, esta bodega tiene dos doblados, a los cabos, de tablas e yeso con sus suelos, que el dicho comendador fiso. Y de esta bodega sale una puerta a un trascorral grande, donde está una cavallerisa grande que fiso el dicho comendador, con sus pesebreras de yeso bien hechas. En el patio de esta casa, está una buena cueva para tener vino, y ençima de ella una casa de entresuelo, la qual ha menester un suelo y haselle un arco, y poner sus puertas, lo qual le mandaron que fisyese de aquí al mes de Mayo primero. Ay en la dicha bodega dos xarahíses, con sus adereços, que el dicho comendador fiso.

A la mano derecha de la entrada del patíu, está una cosyna con una chimenea y sus puertas buenas, con su entresuelo doblado de tablas. Y junto con esto, una escalera de yeso que sube a dos cámaras, que está la una sobre la cosyna, con sus puertas e çerraduras. Junto con esto, donde solía ser bodega, está una grande sala, doblada de madera de pyno muy bien adereçado, que el dicho comendador fiso.

Y luego, los dichos vysitadores, demandaron al dicho comendador, la copia de las rentas de la dicha encomyenda, el qual la dio en esta forma:

Copia de las rentas

Ovo de diesmo de trigo, y çevada, y çenteno, en Socuéllamos y Manjavacas, mill fanegas de pan. [al margen I M fas. pan]

De vino ovo este dicho año, mill arrovas. [al margen I M arras.vino]

Diesmo de ganado, de los dichos logares, lanar y cabrío, tresyentas cabeças. [al margen ccc cabeças]

Diesmo de lana, de los dichos logares, sesenta arrovas. [al margen lx arrvas. lana]

Diesmo de queso, de los dichos logares, quatro arrovas. [al margen iiii arrvas.]

Diesmo de collaços, dos mill y quinyentos maravedís. [al margen II M d mrs.]

 

[Pág. del libro 212, paginación original 106r (cvi)]

Diesmo de borricos, y potricos, y muletos, y beserros, çiento y çinquenta. [al margen c l mrs.]

Diesmo de pollos, dose pares de pollos. [al margen x ii pares]

E ornaje de la Torre Vejesate, solía valer quatro mill maravedís, non se arrienda.

Los portalgos de los dichos logares, Socuéllamos y Manjavacas, están arrendados, quinse mill maravedís. [al margen X V M mrs.]

Ornaje de Las Mesas, que solían pagar los de Las Mesas, seysçientos y setenta maravedís en dineros, y de cada hato un carnero.

El horno de poya cójese y non se arrienda.

De la renta de los montadgos, de las entradas, veynte carneros poco más o menos. [al margen xx carneros]

De la renta de las asaduras, de la Torre Vejesate, un puerco. [al margen i puerco]

Penas e calupnyas, y abentestato, y primiçia de poner alguasil, sacando el conçejo dos y de aquellos escoje uno el comendador.

Estas rentas, de esta encomyenda, tiene arrendado el comendador, este año, por çiento y sesenta myll maravedís, lo qual le mandaron, al dicho comendador, que non fisyese salvo que la cojiese.

Y luego, los dichos vysitadores, vysytaron la persona del dicho comendador, el qual fiso venia segúnd costumbre, y dixo que tenía la Regla y la sabía, e que guardava e conplía, y fasya los ayunos y limosnas, segúnd por Regla era obligado.

E los dichos visytadores le dixeron sy pagava la déçima, de la dicha su encomyenda, al Prior de Uclés, el qual dixo que sy, y mostró alvalaes de ello.

Fue preguntado sy tenía los cavallos y armas, con que hera obligado de yr a servir al dicho señor Maestre, por rasón de la dicha su encomyenda, que son quatro lanças, el qual dixo que sy, y mostró ende dos cavallos, y que tenía dos escuderos, y estava presto de yr a servir a su Señoría, quando fuese llamado.

Fue preguntado sy avía liçençia para el propio de la dicha su encomyenda, el qual dixo que el Maestre nuestro señor la avya dado, en el letra general hasta el capítulo general.

 

[Pág. del libro 213, paginación original 107 (cvii)]

Fue preguntado que sy avya reçebido alguna entrega con la dicha su encomyenda, el qual dixo que non, salvo las dichas casas y hasta quarenta tinajas que su padre, que Dios aya, dexó en ella.

Torre Vejesate

La Torre Vejesate es cabeça de la dicha encomyenda, y allí solía estar una torre non bien reparada, la qual fue mandada reparar por los vysitadores pasados. Y para ayuda del reparo, le dieron dos mill maravedís de penas de vesynos de Socuéllamos que ovieron questión. Esta torre derribó el dicho comendador, por miedo que en tiempo de las guerras, non se metiese allí algúnd cavallero poderoso, y porque él non podía tener allí gente para la tener a recabdo. Y los dos mill maravedís, gastó en la dicha Casa de la Orden de Socuéllamos.  

Por: Enrique Lillo Alarcón
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