¡Descubierta la calle del Haldudo en Mota del Cuervo!

Autor: Enrique Lillo Alarcón
ISSN 2386-5172 - Serie: XVI-9
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Enrique Lillo Alarcón
Autor: Enrique Lillo Alarcón

Un grupo de investigación, formado por miembros de la Asociación de Amigos por la Historia de Mota del Cuervo, ha descubierto la calle del Haldudo en dicha población.
 
Es un argumento más que viene a reforzar las teorías referidas en el libro de José Manuel González Mujeriego, "Lo que Cervantes calló", donde se explican las tesis que conducen a afirmar que Mota del Cuervo es el "Lugar de la Mancha", aquel lugar del que Cervantes no se quiso acordar.
 
Juan Haldudo, es un personaje que aparece en el capítulo IV del Ingenioso hidalgo don Quixote de la Mancha. Una vez que don Quijote es armado caballero, presumiblemente en la casa encomienda y venta de Manjavacas, perteneciente a la encomienda de la Torre de Vejezate, y regresa a su casa en La Mota, para pertrecharse de camisas, maravedís y escudero, según le había aconsejado el casero de la venta,  encuentra en un bosque de encinas a un rico labrador pegando a su joven criado Andrés ...
 
"Mire vuestra merced, señor, lo que dice - dijo el muchacho -; que este mi amo no es caballero, ni ha recebido orden de caballería alguna; que es Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar.
 
Importa poco eso - respondió don Quijote -; que Haldudos puede haber caballeros; cuanto más que cada uno es hijo de sus obras."
 
Haldudo, estarán de acuerdo conmigo, que es un apellido nada común y raro a todos los efectos, por eso el que aparezca en Mota del Cuervo y no en ninguna otra villa de la Mancha, refuerza mucho más la teoría del lugar.
 
Así es, el apellido Haldudo aparece, continuamente, en los Libros de Visitas de la Orden de Santiago, correspondientes a La Mota; cuando los visitadores de la Orden en el año de 1498, comprueban el apeo de tierras que pertenecen al beneficio curado de La Mota, es decir las tierras con las que el cura de la parroquia, a la sazón Tristán el Feo, recibe su salario, en una de ellas, aparece el siguiente texto:
 
"Otra haça camyno de la Labosa, a surco de Juan Haldudo, que hase çinco almudes"
[AHN,OOMM,UCLÉS,L.1068]
 
Sin duda un abuelo del mismo nombre que Juan Haldudo el rico, que ya vivió en La Mota a finales del s. XV.
 
En años y visitas sucesivas de la Orden, sigue apareciendo este Juan Haldudo como propietario de la misma tierra en la Labosa, un lugar cuyo topónimo ha desaparecido, pero que estuvo situado al noroeste de Mota del Cuervo, justo tomando la dirección de El Quintanar, hacia Castilblanco en Mota del Cuervo y las Encinillas en El Toboso, lugares que en la época de Cervantes estuvieron poblados de numerosos bosques de encinas; siempre las mismas pistas, encinas, El Toboso y El Quintanar.
 
En marzo del año 1510, el Prior de Uclés, don Per Alonso, visita la villa de La Mota, sigue apareciendo Juan Haldudo con su tierra de la Labosa y, además, en esta ocasión, su mujer, propietaria de una tierra que estaba en la linde de otra, que pertenecía a la Capellanía de Pedro Fernández Medianero :
 
"Yten, hallaron en el dicho ynventario viejo, una faça que disen que estava en el Hero de Ferrandillo, es a surco de terra del Astero y de la otra parte la Halduda, la qual, segúnd los surqueros, está a surco buelta con la terra de Carlos de Tovar ..."
[AHN,Consejo de Ordenes,leg.6820]
 
En el año 1544, en el padrón de Mota del Cuervo para el pago del pedido ordinario o de centenas al rey, sigue apareciendo la mujer de un Haldudo:
 
"La de Myguel Haldudo ... i centena ii quartos ... x vi mº"
 
Es decir la mujer de Miguel Haldudo, es de suponer que era un hijo de Juan, pagó la cifra de 16,5 maravedís, por el reparto que le hicieron los alcaldes de La Mota, correspondiente a 1 centena y 2 cuartos; se pagaban 11 maravedís por cada centena.
 
Estos descubrimientos en sí mismos importantes, quedan empañados con uno nuevo, que nos dice que existió una calle en Mota del Cuervo, a la que todo el mundo conocía como la calle del Haldudo, era el año 1568.
 
"Françisco Ortega de Lillo, la fyesta de la Conçebçión, por su padre, dexó para ello una huerta en la calle que dizen del Haldudo".
[AHN,Consejo de Ordenes,leg.6284]
 
El beneficio curado, es decir, el cura de la parroquia, cobraba una cantidad en dinero, especie o heredades, por los aniversarios que decían los vecinos por sus familiares fallecidos. De este modo un antepasado mío, Francisco Ortega de Lillo, cedió una huerta que tenía en la calle del Haldudo, para pagar los aniversarios de su padre fallecido, Pedro de Lillo.
 
Si existía en Mota del Cuervo la calle del Haldudo es evidente que este personaje vivía allí.
En los pueblos, en esas épocas, se usaban los topónimos para designar lugares y calles que les fueran conocidos y que fueran evidentes.
 
Para nosotros no cabe lugar a la duda, Cervantes conoció a un Juan Haldudo y éste vivía en Mota del Cuervo, no en El Quintanar.
 
Pero, ¿hay algún topónimo relevante que pueda afirmar aún más todas estos descubrimientos?, podemos afirmar con toda rotundidad que sí.
 
Calle Aldú
Imagen de la calle Aldú actual
 
En Mota del Cuervo existe la conocida calle del Aldú. Claramente hace referencia a la calle del Haldudo. Aldú, en sí misma, es una palabra sin significado alguno, pero cobra vida y sentido si la relacionamos con Haldudo, haciendo notar que habría perdido el "do" final debido a que el acento recae en ambas en la "u", y perdida la "h" inicial por ser muda. Así la calle del Haldudo se transformó, con el paso del tiempo, en la calle del Aldú, ¿no es cierto que tienen el mismo sonido y la misma raíz?.
 
Don Quijote, Juan Haldudo y Andrés
Don Quijote, Juan Haldudo y Andrés
Grabado de Gustave Doré
 
Otros argumentos que avalan esta teoría:
 
Existió, hasta el siglo pasado, un pozo de agua abundante en dicha calle, de agua que se podía beber pero no muy fina. Los labradores, durante las tardes estivales, una vez terminada la faena, soltaban sus mulas calle abajo, para que acudieran a abrevar a dicho pozo que tenía una pila anexa. Es por tanto una calle propia de un rico labrador, con una casa importante que tenía un pozo de agua abundante a su puerta, propia del rico Juan Haldudo.
 
El agua era abundante porque Francisco de Lillo tenía una huerta en dicha calle, todos sabemos que el agua es una condición, casi imprescindible, par tener una buena huerta.
 
Ahora no cabe más que hacernos estas preguntas:
¿Porqué Cervantes sitúa a Juan Haldudo en El Quintanar, como vecino de esta villa?
¿Porqué no quiso Cervantes reconocer que Haldudo era vecino de Mota del Cuervo?
 
La respuesta es clara, porque Cervantes no quería acordarse del "Lugar de la Mancha", Mota del Cuervo.

Por: Enrique Lillo Alarcón
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