La Mota y Manjavacas en 1468

Autor: Enrique Lillo Alarcón
ISSN 2386-5172 - Serie: XV-12
¡ATENCIÓN! Este artículo está protegido por la Ley de Propiedad Intelectual. Además incluimos el ISSN 2386-5172, otorgado por el organismo de ISSN de España para publicaciones seriadas, que acredita que éste es parte de un trabajo más extenso, cuyos artículos aparecen seriados. En virtud de la nueva redacción del artículo 32.1º parágrafo segundo de la Ley de Propiedad Intelectual, la ASOCIACIÓN DE AMIGOS POR LA HISTORIA DE MOTA DEL CUERVO hace mención expresa a la oposición de que sus artículos sobre historia, artículos de opinión, noticias, investigaciones y cualesquiera contenidos propios, bajo el formato texto, audiovisual, fotográfico o sonoro insertos y accesibles en la Página Web, sean reproducidos por terceros amparándose en el límite legal de la cita o reseña, salvo las exclusiones amparadas en la normativa afecta. A tal efecto, en virtud de cuanto antecede, le requerimos para que se ponga en contacto a través de correo electrónico: contacto@historiademota.com con la finalidad de efectuar solicitud al efecto o relacionarle las condiciones y/o extremos sujetos a dicha autorización. Los autores de cada uno de los artículos son los únicos responsables de la información publicada en estos. Más en el Aviso Legal
Enrique Lillo Alarcón
Autor: Enrique Lillo Alarcón

La Mota en 1468

Es un lugar decercado:

El visitador es categórico en su afirmación. En 1468, La Mota no tenía cerca, contrariamente a lo que todos habíamos pensado, no estaba protegida, aunque me resisto a  creer que fuera así, ya que, prácticamente, todos los pueblos de su igual, en los alrededores, estaban rodeadas de cerca de mayor o menor categoría. Quizás en un pasado anterior la tuvo y en este año de la visita ya había desaparecido. Existe, en Mota, el topónimo, calle de la cerca, en el extremo de lo que sería el núcleo medieval de la población, lo que nos hace suponer que, en algún momento de su historia, existió. Tampoco debemos dejar de pasar por alto, que la visita se realizó en el año 1468, pero el informe se envió, al Maestre don Alonso de Cárdenas, en fecha muy posterior.

Pertenece a la Cámara del Maestre:

Es decir, todos los diezmos y rentas que se generan, en La Mota, van a parar a las arcas del Maestre y dependen de él. No es, por tanto, encomienda regida por un comendador, lo que le confiere una cierta ventaja, al estar apartada de los posibles abusos que solían cometer los comendadores. El Maestre don Juan Pacheco, nombra un alcaide, quién, en su nombre, administra las rentas de la alcaidía, Pedro de Vitoria; en años posteriores, le sucederá su hijo Juan de Vitoria.

Esta alcaidía comprendía cuatro villas: La Mota, El Quintanar, Villanueva de Alcardete y La Puebla de don Fadrique. Aunque la villa más importante de las cuatro era Villanueva, y con frecuencia se nombra alcaidía de Villanueva, lo cierto es que La Mota siempre aparece en primer lugar, como sucede en esta visita, La Mota aparece en la cabecera y en su contenido aparecen las otras tres. Esta alcaidía, renta cada año 15.000 maravedís. Sirve al Maestre con una lanza. 

Población de La Mota:

Tiene 90 vecinos. No hay que confundir vecinos con población, los vecinos son los cabeza de familia pecheros que pagan sus impuestos. La población se puede cifrar en unos 360 habitantes. Es una villa de tamaño mediano pequeño, comparada con las de alrededor.

 

Manjavacas en 1468

En estas fechas, Manjavacas no pertenecía a La Mota, estaba encuadrada en la encomienda de La Torre de Vejezate, junto con Socuéllamos. Los diezmos van, por tanto, al comendador de ella.

Tiene una población de 6 o 7 vecinos, es decir, unos 24 a 28 habitantes. 

Hasta la fecha, no se conoce con exactitud, el momento de la despoblación de Manjavacas, ahora la podemos acotar entre los años 1468, cuando todavía tiene 6 a 7 vecinos, y 1478, cuando ya no queda nadie en la villa, a excepción de un matrimonio que está al cuidado de la casa de encomienda, encargados de cobrar el portazgo. Por consiguiente en ese período de 10 años, Manjavacas dejó de existir como villa, aunque su memoria y sus descendientes continúan vivos en los habitantes de La Mota, quienes tienen el deber y derecho de continuar su historia.

Tiene allí, la encomienda, una casa llana de aposentamiento. Es decir una casa de alojamiento, para uso de los comendadores, que no está fortificada. 

Por: Enrique Lillo Alarcón
Leída: 1335 veces

¡ATENCIÓN! Todas las condiciones insertadas en la Página Web se rigen por la normativa española. Todos los conflictos, controversias o situaciones derivadas de las presentes condiciones y/o de las condiciones particulares aplicables a cada servicio se someterán a los Juzgados y Tribunales de la provincia de Cuenca, renunciando expresamente las partes a su fuero. Más en el Aviso Legal